JOSUÉ GARCÍA, S/C de Tfe.
La patronal de la provincia tinerfeña (CEOE-Tenerife) deja claro que el futuro de muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) del Archipiélago depende de que las iniciativas promovidas por el Ejecutivo central para aportar liquidez y facilitar la concesión de créditos lleguen efectivamente a las compañías y de que se pongan en marcha lo antes posible, "entre otras cosas porque muchas de ellas necesitan unas ventas adecuadas en Navidad y Reyes, donde se acumula un porcentaje importante de la cifra de negocios con la que financian gran parte del año".
El descenso del consumo familiar y de las ventas, aparte de la citada reducción de los préstamos, ha puesto en guardia a, sobre todo, el sector comercial, que ahora afronta unas semanas decisivas para su futuro inmediato.
La patronal, a preguntas de EL DÍA, apuntó que confía en que el fondo de liquidez que se ha puesto a disposición de las entidades financieras "cumpla" con su objetivo de restaurar la normalidad en el mercado del crédito, y añadió que cualquier evaluación de su eficacia dependerá de si al final se ajusta o no al mismo.
De momento, el Gobierno ya ha mostrado su satisfacción por la cantidad de bancos y cajas de ahorros que se han registrado en el Banco de España para acudir a las subastas del Fondo de Adquisición de Activos Financieros, que se celebrarán el próximo jueves, día 20, y el 11 de diciembre, aunque esas entidades aún deberán formalizar sus ofertas entre mañana y el martes, y entre los días 4 y 9 del próximo mes. En total se adjudicará un máximo de 10.000 millones de euros.
Respecto a la opción que ha puesto sobre la mesa el Ejecutivo estatal de que determinadas empresas viables que atraviesen por momentos de apuro -entre otras cosas por la restricción en los préstamos, lo que les acarrea problemas si no consiguen generar recursos por sí mismas a corto plazo- puedan demorar los pagos de las retenciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), la CEOE-Tenerife la considera "una buena noticia", aunque cree que los requisitos para demostrar su viabilidad "son excesivos".
Revisión caso por caso
Para la patronal tinerfeña, "las empresas que necesiten acudir a este aplazamiento parten de la base de que sus administradores quieren consolidar su futuro, independientemente de las garantías que les soliciten". La CEOE no se aventura, por otro lado, a arrojar un número aproximado de las empresas que están en disposición de beneficiarse de esa excepción administrativa, dado que esos datos "son privados", y dependerán de las condiciones que la Agencia Tributaria conceda. Hay que recordar que la idea del Gobierno es que ésta revise caso por caso si se admite prorrogar los pagos.
Asimismo, a tenor de lo expuesto esta semana por los técnicos de Hacienda, la iniciativa puede no tener el alcance deseado en el Archipiélago, dado que, según el análisis de aquéllos, beneficiará principalmente a las grandes y medianas compañías y no tendrá la utilidad que sería deseable en las microempresas.
Por otro lado, la confederación empresarial insiste en que la salida de la actual crisis pasa ineludiblemente, además de por "una inversión pública contracíclica que dinamice la economía", por "medidas presupuestarias imaginativas", como nuevas deducciones fiscales que ayuden tanto a las familias como a las pymes.
Flexibilizar el REF
En el caso de las Islas, sería de gran ayuda, reiteró, una flexibilización del Régimen Económico y Fiscal (REF) que permita demorar un año la materialización de las cantidades destinadas por las empresas a la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC), otra petición que viene determinada por la sequía de crédito, que ha cerrado el grifo de la financiación complementaria a la que normalmente recurren las sociedades para cumplir los plazos establecidos.
En todo caso, la patronal se hace eco de las voces que apuntan a que, más allá de las particularidades locales que pueda presentar el actual momento económico, la envergadura de la crisis "se escapa de la iniciativa de una sola Administración". Además, señala que las negociaciones que ayer mantuvieron los grandes actores económicos internacionales en el marco de la cumbre del G-20 de Washington "deben fructificar no sólo por el bien del sistema financiero, sino para dinamizar la economía y restaurar la confianza de la banca hacia su dimensión real".
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