EL DÍA, S/C de Tenerife
Eligio Padrón Febles lleva más de diez años al frente de la línea 246 y forma parte del equipo de seis conductores de Titsa que hacen posible esta ruta entrañable desde el centro de la capital tinerfeña hasta las zonas aisladas y periféricas de El Bailadero, Taganana y Almáciga. Padrón es un ejemplo claro de esfuerzo y dedicación en el desarrollo de su trabajo. Explica que ser conductor de una línea tan especial como la ruta a Taganana llega a convertirse en un servicio humano y social que traspasa cualquier barrera de implicación personal.
Para Padrón conducir este servicio no conlleva el estrés de otros trayectos, ya que se trata de "una línea familiar en la que casi todos los usuarios son vecinos y conocidos". Diariamente viajan las mismas personas, exceptuando la posibilidad de que algún turista o senderista los acompañen en la expedición. Además, reconoce que hay días en los que se echa de menos al pasajero habitual que por algún motivo no viaja con ellos.
El conductor explica que su labor en la 246 es imprevisible: "Siendo conductor de esta línea he hecho funciones de cartero transportando el correo de los vecinos e incluso de farmacéutico, ya que también he facilitado que algún usuario pueda tener sus medicinas, siempre con la intención de ayudar a los vecinos de estos caseríos alejados".
Una ruta especial
Padrón habla con emoción de un servicio que permite una flexibilidad que en otras líneas más concurridas y más inmediatas sería imposible. El trayecto de la expedición es muy complejo y, además, la orografía del lugar obliga a que las paradas estén muy distanciadas entre sí. Por este motivo, reconoce que en alguna ocasión "se ha saltado las reglas" para acercar a algún anciano que le costaba caminar hasta su vivienda. Sin embargo, insiste en que las excepciones sólo son posibles en este tipo de expediciones ya que las características de la línea y el propio pasaje lo permiten.
Sin embargo, también existe alguna complicación en esta ruta. El trayecto de la 246 desde el intercambiador hasta Almáciga, pasando por Los Palmitos, el Bailadero y Taganana, supone uno de los itinerarios más complejos y más dificultosos de los existentes en la red de servicios de Titsa. Padrón considera que la época de verano es más difícil aún porque se acumulan más viajeros y, fundamentalmente, porque circulan más coches en las estrechas y curvadas carreteras hacia Taganana.
El conductor reconoce que le gustaría que las personas estuvieran más concienciadas y evitaran estacionar sus vehículos en cualquier rincón de la vía, ya que ponen en peligro la seguridad de todos los usuarios y no permiten, en múltiples ocasiones, la circulación de la guagua.
En cualquier caso, Padrón asegura con asombro que en la 246 casi nunca se producen accidentes ya que el "guagüero" bien experimentado sabe de antemano que el trayecto es complicado por lo que en su actitud no permite las improvisaciones ni los excesos.
El conductor reconoce que en el día a día ha vivido momentos difíciles, pero también algunos inolvidables en los que recibe el agradecimiento sincero e incluso algunos pequeños detalles de los vecinos de la zona. Su labor social está totalmente compensada al saber que con su pasaje se siente como en familia.
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