EL DÍA/AGCIAS., Tfe./Madrid
El nuevo Plan VIVE (Vehículo Innovador-Vehículo Ecológico) permitirá beneficiarse de las ayudas a la compra de vehículos de ocasión de no más de cinco años y a la de vehículos comerciales ligeros, y reduce a diez años la antigüedad de los coches que se deben achatarrar para adquirir uno nuevo. El Consejo de Ministros aprobó ayer la reforma del Plan VIVE, que también incorpora entre sus novedades la ampliación del precio máximo de adquisición de 20.000 a 30.000 euros.
Esta reforma, explicada por la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa, se produce tras haberse cumplido los cien días desde su puesta en marcha efectiva y evaluar la efectividad de la medida original. El Gobierno explica en la referencia oficial que "aspectos de rigidez técnica y los problemas de financiación de las entidades de crédito, que se han acentuado en los últimos meses, han conducido a que dichas entidades sean más exigentes a la hora de asumir riesgos, circunstancia que ha dificultado el correcto funcionamiento del Plan".
Las modificaciones del Plan VIVE aprobadas permiten, en opinión del Gobierno, "un incremento del número de beneficiarios potenciales, un mayor atractivo y simplificación del plan, así como mayor flexibilidad para el usuario y una mejor comercialización".
Las novedades del VIVE se centran en la reducción de la exigencia de la antigüedad requerida para el achatarramiento de los vehículos a 10 años (antes 15) y en la aceptación de las operaciones de coches sin límite de antigüedad si el kilometraje del vehículo a achatarrar es superior a 250.000 kilómetros, por los que se pasa de algo más de 4 millones de vehículos potenciales a cerca de 9 millones.
El nuevo Plan aumenta a 30.000 euros el coste máximo de adquisición, frente a los 20.000 euros del aprobado el pasado mes de julio, y permite el acceso al VIVE de los vehículos N1, es decir, los de transporte de mercancías cuya masa máxima no supera las 3,5 toneladas, conocidos como comerciales ligeros, con emisiones de menos de 160 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro.
La reforma incluye los vehículos de segunda mano de antigüedad máxima de 5 años, pero sólo podrán ser adquiridos acogidos al VIVE si se achatarra un vehículo de más de 15 años.
Otra novedad es la ampliación a 10.000 euros de la cantidad de 5.000 financiada al 0% y el establecimiento de una tasa de interés fijo del resto del préstamo (hasta el 2,5%) sin que esto suponga incremento de las cantidades aprobadas por el Gobierno.
Sobre la flexibilización de las condiciones, el Plan permite la elección por el usuario del importe a financiar, de forma que se elimina la obligación de que se financie el 100% del precio del vehículo, para permitir al comprador financiar parte del coste del vehículo con financiación propia.
Satisfacción a medias
La Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto) valoró positivamente la ampliación de las condiciones para acogerse al Plan, pero reconoció "cierto escepticismo" en su eficacia para reactivar el mercado. Dice que "sigue sin resolverse su principal escollo, que no es otro que el acceso a la financiación en un momento en el que bancos y cajas cierran el grifo".
Por su parte, la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) cree necesaria la inclusión de las financieras de marca en el plan de rescate de las entidades de crédito para complementar de una manera más eficaz el VIVE.
La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) elogió la reforma, especialmente la extensión de las ayudas financieras para los coches usados.
Mientras, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, dijo que si la industria automovilística comienza a conocer la "gravedad" de la crisis económica, necesitará "mucho más auxilio" del Gobierno que lo que representa el Plan VIVE.
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