A más de 30.000 pies de altura, volando hacia una de las ferias turísticas más importantes del planeta, en el Imperio Británico, comienzo a escribir. He de reconocer que en la cabina del avión se me oxigena mejor el cerebro y analizo las nuevas situaciones con más profundidad. Estoy garabateando sobre un nuevo tema que he estado estudiando extensamente: el borrador del Decreto del Reglamento de las Actividades de Alojamiento Turístico, redactado (supongo) por la Dirección General de Ordenación y Promoción Turística de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias. Les puedo aseverar que lo he leído y releído una docena de ocasiones y, después de tantos años en el sector turístico, viviéndolo desde diferentes prismas, públicos y privados, hay aspectos que no llego a discernir.
Para justificar lo injustificable y para introducir o introducible, literalmente expone lo siguiente: "El régimen normativo vigente no siempre permite que los cambios puedan materializarse, dadas las diferentes cotas de acción establecidas en una realidad socioeconómica distinta a la actual... Dejando un escaso margen de maniobra para obtener sellos diferenciadores, por ello se hace necesario actualizar la normativa referida a la actividad turística alojativa, por lo que esta comunidad acomete la renovación normativa en el marco de la identidad única".
Por ende, Canarias vuelve a las cavernas y retrocede graciosamente algunos siglos. Iré al detalle, ya que mi función no es demoler el decreto, sólo lo que es absurdo y va en contra de la razón turística y del destino. En la Disposición Adicional Primera, introduce en el apartado f), las "Casas cueva Turísticas". Para comenzar, en la Disposición Transitoria no se establecen ni el diseño de la placa ni el logotipo identificativo de esta nueva modalidad alojativa, pionera a nivel mundial. Yo les propongo a los ilustrados de este irreflexivo departamento gubernamental que las clasifiquen de 1 a 5 murciélagos.
Para poder comprender este dislate, que les aseguro que no es ninguna broma, he intentado meterme en la piel de los legisladores para comprenderlos y les garantizo que es difícil.
En el artículo 4 se define qué es un establecimiento alojativo turístico. Es el conjunto de bienes inmuebles y muebles que constituye una unidad funcional autónoma bajo una única explotación, oferta, servicios de alojamiento, ocio y alimentación en su caso. En el apartado g) se definen las casas cueva, que son (como todos nos podemos imaginar) una cueva que reúne la consideración de vivienda y está sujeta a la explotación turística. Preguntas: 1) ¿cómo los ayuntamientos canarios darán licencias de obras de algo que no está reglado plenamente? 2) ¿Cómo los gobiernos locales darán licencias de habitabilidad a estos alojamientos turísticos que no reúnen la normativa establecida: puertas de emergencia, escaleras de incendios fosas sépticas, etc. cuando en una vivienda normalizada pueden tardar hasta años en conseguir finalizar este proceso? 3) ¿Cómo se le hará llegar la energía eléctrica a estos lugares remotos y rurales? 4) ¿Cómo la compañía telefónica proveerá del cable correspondiente? 5) ¿Cómo se van a hacer llegar las cañerías de agua? Me asaltan cientos de incógnitas que habrá que despejar, en un territorio en el que más del cincuenta por ciento de su suelo está protegido y no se puede mover ni una piedra.
Además, las casas cueva deben estar provistas en su mobiliario de escritorio, teléfono, armario-vestidor, tomas de corrientes, portamaletas, etc. En la habitación de baño: inodoro con ventilación directa o forzada, lavamanos, ducha con cortina o mamparas. En la cocina: cocina de gas o eléctrica, extractor de humo, fregadero y escurridor, nevera, útiles de cocina, etc., ¡ah! y lavadora.
Para la autorización y clasificación con carácter previo al otorgamiento de la autorización administrativa para la obtención de la licencia municipal de obras, se debe tener la resolución favorable de la Consejería. La resolución del procedimiento será dictada en el plazo de dos meses y, en caso de no resolverse en este periodo, se entenderá positiva. Es decir que, a partir de ahora, el crecimiento turístico de las casas cueva será espectacular en Canarias.
En esta novedosa modalidad no se especifican superficies mínimas de terrazas, solariums, unidad de alojamiento, jardines, aparcamientos... Las casas cueva pueden tener las dimensiones que a cada uno le venga en gana. Cuestiones a tener en cuenta de las casas cueva son: tener suministro de agua, energía y combustible, aparcamientos, cunas, un detalle a la llegada de los clientes y, esencial, que posean caja fuerte y armarios empotrados.
Insisto en que esto no es ninguna broma, es algo preocupante, ya que se trata del que será un Decreto del Gobierno de Canarias. Supongo que pretende, entre "bromas y veras", legalizar de un plumazo cueva como vivienda, después de que seamos el hazmerreír de Europa. ¿Por qué no se incluyen en una nueva normativa del turismo rural? Un estudio indica que dichas viviendas ya se comercializan en la isla de Gran Canaria, donde están todas.
Esta es otra treta por la que se intenta legalizar lo ilegalizable; al igual que la planta alojativa de la isla de La Graciosa o la futura construcción de los ilimitados hoteles escuela de 5 estrellas, con el objeto de franquear la moratoria. Me vuelvo a preguntar: ¿cómo van a dar permiso de obra los ayuntamientos a este tipo de casa? ¿Cómo se van a conceder las licencias de habitabilidad? ¿Cómo se van a llevar el agua, la luz, la electricidad, el teléfono... a esas casas cueva que se supone no están en el centro de las ciudades, sino en las zonas rurales? ¿Cómo Medio Ambiente va a permitir impactos medioambientales en enclaves naturales? ¿Cómo se van a hacer los caminos o carreteras para llegar a ellas? Bueno, las preguntas no tienen respuestas lógicas ni legales.
Y para esto docenas de pensadores dilapidando recursos públicos en el desarrollo legislativo de este despropósito. Prosigo: ¿habrá turistas para las casas cueva, cuando sobran la mitad de las camas en Canarias? ¿Canarias será en el futuro destino de casas cueva? Estoy aturdido con tanto desatino. A lo mejor algún día se encuentra alguna cueva con pintaderas y se puede encajar esta sandez, si lo permiten antes los arqueólogos, geólogos, ecologistas, etc.
Deseo que pase rápido el tiempo y que estos ciudadanos metidos a dirigentes en este gran sector pronto regresen a las cavernas de la intelectualidad.
* Federación Internacional de
Periodistas & Escritores de Turismo, Colegiado 734
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