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TROMPULGA Y CHICHAPIÉ JOSÉ A. INFANTE BURGOS

Tragaperras

14/nov/08 07:26
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POR PODER, puede entenderse cualquier cosa con esta definición. Desde la Administración del Estado, hasta su mejor amigo. Desde tus hijos, hasta la comida. Desde la electricidad, hasta el agua. Desde su "ex" hasta la tele o el móvil... Desde los bancos del mundo, pasando por los altos cargos, hasta los sanitarios, profesores, policías o miembros de cualquier profesión. Un cura, un militar. Usted para sus clientes. Todos somos o podemos ser "tragaperras".

Lo que pasa es que por "sacaperras o tragaperras", aquí, en Canarias, y así a secas, lo que se identifica mentalmente es una máquina que juega con musiquitas, frutitas y floritas, para enganchar a gente para que le meta dinero buscando premios. Los chinos tienen en sus países unas claves o combinaciones que parece que determinan posibilidades y estadísticamente las opciones de entrada y de juego más probables, según sus análisis, para conseguir las cosechas de monedas. Claro, las casas matrices o fábricas del "soft aplicado" de las máquinas lo niegan y luchan contra cualquiera de esas previsiones y procuran, por su bien, que sean solo factores aleatorios los que dictaminen el premio. En esa guerra más de una persona, china o no, se ha fastidiado por creer que conocía alguna de las claves. Pobres diablos.

¿Los mayores tragaperras en este mundo globalizado?: los especuladores.

A ellos debemos el estado de perplejidad y glaciación en la economía planetaria. Mucho listo comprando barato y vendiendo caro. Añadiendo, tan sólo, aire y jugando a la máquina de los momentos o circunstancias de mayor o menor peligro para sus bolsillos. Espero que a estos no sean a los que vayamos a salvar con las anunciadas intervenciones estatales. Supongo que habrá un poco de cordura.

¿Profundizamos un fisquito? Especulación es una palabra que merece un poco de profundidad, porque en cierto sentido lo somos todos. Usted mismo ha especulado hace un rato. Por ejemplo, haciendo esperar a su novio en una cita y para darse importancia. Reteniéndole la paga a su hijo, porque no aprobó todas "Este mes no puedo" -silbando-. Manteniéndose al margen de un asunto que sabía que le iba a dar trabajo sin compensación. Ha especulado, esperando por unas rebajas o con la intención de comprar unos billetes de avión, para ir a Madrid u Oviedo, con una tarifa menos cara. Usted especula estudiando su carrera o ciclo con que la demanda o utilidad de esa formación le resulten rentables desde un punto de vista personal. Hoy mismo ha especulado, conduciendo el coche, en que esta cola sea menor que aquella.

Lo reprobable es cuando la cosa pasa a mayores y/o usted trata de variar maléficamente la realidad para lucrarse u obtener ventajas. Crear una guerra para obtener el petróleo más barato y vender armas. Enfrentar conscientemente a un padre con un hermano, para obtener réditos personales.

Esto es lo que verdaderamente es rastrero y desgraciadamente se hace cada vez más, tanto en la política de altos vuelos y en los púlpitos de poder como en las cosas más cotidianas. Se ha puesto de moda el "todo vale" y producto de lo cual tenemos lo que tenemos.

Esta crisis, o como se llame, tiene componentes de largo plazo. Ya me gustaría equivocarme, pero entiendo que en la historia moderna de la economía habrá un antes y un después. Tampoco hay que ser muy listo, pero hay factores de inestabilidad profunda y sacaperras por un tubo.

Desde un punto de vista personal, lo único que se puede hacer es, si no puede, no pinchar, aguante la vela y tire pa´lante. Si puede, oiga, el mundo es suyo.

infburg@yahoo.es

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