JORNADA, S/C de Tenerife
La semana previa al enfrentamiento contra el Tenerife está siendo la más dura de las que ha vivido la Real Sociedad esta temporada. A la trágica lesión de Iñigo Díaz de Cerio y la agresión que sufrió Juanma Lillo hay que sumar que, de vuelta a la realidad cotidiana de los entrenamientos, sólo se cuenta con "13 ó 14 jugadores" disponibles. La cifra, revelada ayer por el técnico vasco, ex del Tenerife, en Radio El Día pone en serios aprietos al club ante lo que se sabe que será una complicada cita. Si hablar del rival del domingo toca, Lillo no puede esconder el "cariño" que guarda a la Isla. Refiriéndose al ámbito futbolístico, el técnico vasco no duda en afirmar que por "lo densa y planificada" que es su plantilla "a mí no me huele a otra cosa que a Primera". Con sana envidia, Juanma confesó que "la posibilidad que tienen de apretarse unos a otros es muy buena", haciendo referencia a la competitividad que por el número de efectivos existe en el grupo que dirige José Luis Oltra.
Sin embargo, el partido ante el Tenerife ha pasado esta semana a un segundo plano. En San Sebastián se está pendiente de la evolución de Iñigo Díaz de Cerio: "Hay que pensar en que no recorra el camino que le queda solo", señaló Lillo. El delantero fue operado el domingo de la rotura de tibia y peroné que sufrió el sábado ante el Éibar. Un duelo también doloroso para el entrenador, que sufrió el impacto de una botella lanzada desde la grada en el ojo. Pese a lo terrible del suceso, Juanma, al que se le ha descartado que sufra una lesión de importancia, dijo no guardar resentimiento alguno al agresor que le pidió perdón y se puso a su disposición.
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