F. ALDUÁN, La Laguna
Los carteros desempeñan, quizás, una de las profesiones más denostadas. Hacia ellos van dirigidas las iras y exabruptos de la gente cuando no les llega una postal, cuando les entregan un envío equivocado o, simplemente, cuando tocan el portero para poder entrar y dejar las cartas en el buzón. Pero lo que muchos no saben son las enormes dificultades que a veces conlleva entregar la típica felicitación navideña. En el caso de la oficina de Correos de Taco, en donde hay 36 carteros, estas pequeñas inconveniencias se tornan monumentales por la complicada distribución de los barrios, cuyas calles serpentean entre Santa Cruz y La Laguna, o lo que es lo mismo, entre dos códigos postales diferentes.
Para empezar, valga una breve composición del área que cubre esta oficina de Correos: al norte, el límite es la TF-2; al este, la TF-1; hacia el sur la frontera es San Matías; y hacia el oeste llegan hasta El Tablero. Entre medias, dos polígonos industriales y Taco, la zona más complicada de todas.
No obstante, el mayor problema se presenta con la división de la zona en dos municipios y, por tanto, en dos códigos postales diferentes. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la avenida de Los Majuelos. En su comienzo, en el Pabellón Santiago Martín, el código postal es el 38108; pero finaliza en La Gallega ya con el 38107.
Un quebradero de cabeza.- Este dato, desconocido por muchas de las personas que habitan en los edificios de esta avenida provoca verdaderos quebraderos de cabeza a los carteros, y alguna que otra bronca gratuita.
El jefe de Unidad de Distribución (o Cartería), Juan Jesús Pérez, lo explica así: "La avenida de Los Majuelos, al estar dividida en dos municipios, tiene la misma numeración en uno y otro lado. Si alguien que vive en La Gallega utiliza el código postal 38108, es normal que no le llegue la carta, lo que desemboca en una bronca para el cartero".
A esto se le añade que un cartero, diariamente, reparte entre 800 y 1.000 cartas. Unas cartas que, a veces, no tiene ni dónde depositarlas, pues no todas las casas tienen buzón. De hecho, ni siquiera están obligados a dejar el envío si la vivienda carece de él. Y para eso está la buena fe de este gremio, que antes de llevarse la carta consigo intenta que ésta llegue a su destinatario. Con todo, desde la oficina se envía un escrito instando al vecino a poner el buzón.
Porque eso es lo que ocurre en muchas de las viviendas antiguas de los barrios de Taco, desde El Cardonal hasta San Matías pasando por Los Andenes. Las construcciones en este área son impredecibles, lo mismo tienen buzón como no lo tienen. Incluso, en algunos casos llega a darse la situación de que con un mismo número hay tres viviendas y un bar, y ningún buzón.
Calles con el mismo nombre.- El asunto de los códigos postales se mezcla a su vez con otro que también confunde lo suyo: calles con el mismo nombre, unas en Santa Cruz y otras en La Laguna; o incluso en el mismo municipio.
Es lo que pasa con las calles San Agustín, San Mauricio, Santa Margarita, Santa Elena y San Vicente. Por eso a veces no basta con poner el código postal, sino también el barrio al que pertenece la calle.
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