M. G., S/C de Tenerife
No es un secreto que la relación de la Universidad de La Laguna (ULL) con el mundo empresarial no es todo lo intensa que debería y que los niveles de transferencia de conocimiento desde la institución al tejido productivo son de los más bajos de España. Pero tampoco lo es el esfuerzo que se está realizando para remontar esta situación y situar a la ULL en unos registros parejos a los que se dan en otros lugares del país.
Por lo pronto, entre los años 2007 y 2008 el centro tinerfeño ha desarrollado un total de 351 convenios de colaboración con empresas y entidades públicas, que han sido gestionados por la Fundación Empresa Universidad de La Laguna y la Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRI) de la ULL.
Estos convenios abarcan diferentes disciplinas y ámbitos del conocimiento. No se limitan, como suele pensarse, en la tecnología, sino que también se extienden a campos como la psicología, la educación o, incluso, las bellas artes. Un ejemplo de esta variedad lo constituye un proyecto centrado en la producción y comercialización de una nueva gama de pinturas cuyas tonalidades imitan las de los pigmentos descubiertos por un grupo de investigadores de la Facultad de Bellas Artes, sintetizados a partir de material volcánico procedente de distintas zonas del Archipiélago.
Tranvía
Otros convenios dignos de destacarse tienen que ver con el desarrollo de aplicaciones informáticas orientadas a mejorar la enseñanza en el ámbito de las matemáticas y el lenguaje de las personas con dificultades de aprendizaje o de un sistema de medición del desgaste de los perfiles de las vías del tranvía que une Santa Cruz y La Laguna.
Con el objetivo de seguir incentivando el acercamiento entre la Universidad y el sector privado, la Fundación Empresa, junto al Vicerrectorado de Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación de la ULL, han organizado las Semanas de la Ciencia y la Innovación, una iniciativa financiada por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información y por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
Estas semanas incluirán varias acciones. La más inmediata es el Salón Canario de I+D+i, en el que también se han implicado el Instituto Tecnológico de Canarias, el Cabildo Insular de Tenerife y el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias y que se celebrará entre el martes y el jueves en el recinto ferial de Tenerife. Más de 200 empresas han sido invitadas al encuentro. De ellas, hasta el momento han respondido aproximadamente cincuenta. A lo largo de los tres días, grupos de investigación de la ULL en materia de energía, agua, medio ambiente, agroalimentación, salud y biotecnología expondrán los resultados de su trabajo y mantendrán encuentros "cara a cara" con los empresarios.
Según Atistirma González, encargada de la organización de las Semanas de la Ciencia y la Innovación, el objetivo de la iniciativa es estimular la "colaboración mutua" entre la ULL y el tejido empresarial, de manera que "lo que se hace en la Universidad se conozca en las empresas y la sociedad en general".
Una vez finalizado el Salón Canario de I+D+i, será el turno de las Jornadas de Puertas Abiertas a la Ciencia y la Innovación, que se prolongarán entre el 17 y el 21 de noviembre y consistirán en la visita de grupos de alumnos de secundaria a los centros de investigación de la Universidad de La Laguna con el objetivo de conocer de mano de los propios investigadores cuáles son los trabajos más innovadores que se realizan en el seno de la institución académica.
Retroalimentación
Una última acción será la visita que los propios investigadores de la ULL cursarán a diferentes empresas para conocer de primera mano sus necesidades tecnológicas. Según Atistirma González, se trata de favorecer la "retroalimentación" entre ambos mundos, de "saber lo que demandan las empresas para comenzar nuevos proyectos de investigación".
La responsable de la organización de esta iniciativa, que ejerce su labor en el departamento de Promoción y Gestión de la Innovación en la Fundación Empresa, admite que "hasta ahora, la colaboración entre empresas y Universidad ha sido escasa. Las primeras han estado muy centradas en su trabajo y la segunda ha estado un poco alejado de la realidad empresarial canaria. Queremos conseguir un mayor vínculo", afirma Atistirma González.
Esta convergencia entre el ámbito académico y el tejido productivo será una obligación en los tiempos que se avecinan. Así, la adaptación de las universidades al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) forzará "un cambio de chip" en este aspecto, al tiempo que las subvenciones que conceda la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información primarán a las empresas que suscriban contratos con la Universidad y a los grupos de investigación universitarios vinculados a empresas.
También reconoce Atistirma González que todavía "no existe demasiada demanda de investigación" por parte de las empresas. "Todavía estamos educando en la necesidad de una mayor aproximación tanto a la sociedad empresarial como a la universitaria", explica .
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD