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Halloween y Congreso: ¿truco o trato?

30/oct/08 07:25
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Con esa tendencia absurda, pero evidentemente comercial, de importar lo foráneo, tenemos prácticamente encima la fecha en que rendimos culto a nuestros difuntos. Una conmemoración que se ha tornado, en parte, en pagana para dar rienda suelta al consumo de una modalidad que data de la cultura céltica e importada a los Estados Unidos y Canadá por los emigrantes irlandeses en el siglo XIX y en la que, aparte de cualquier invento populista para adultos de algunos ayuntamientos, los verdaderos protagonistas son los niños; los cuales se disfrazan para la ocasión y pasean por las calles pidiendo golosinas de puerta en puerta mientras esbozan la clásica propuesta: ¿truco o trato?

Todo esto viene de la creencia popular de que en la víspera de Todos los Santos los espíritus abandonan los cementerios y tratan de apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar. De modo que, para evitarlo, hay que afear el aspecto de la casas habitadas para espantarlos. De ahí la colocación de las típicas calabazas ahuecadas con una vela encendida dentro, como evocación al siniestro personaje de Jack O´Lantern, un granjero tacaño y embustero cuya conducta reprobable lo equiparaba al mismísimo Lucifer. Tanto fue así que logró ganarle a éste una partida por la cual se eximía de ir nunca al infierno. Muerto al fin, como no fue aceptado en el Cielo pero tampoco en el Averno, se vio condenado a vagar eternamente por los reinos del bien y del mal, empuñando un nabo hueco con una brasa ardiendo como única luz para el interminable camino.

Pero al margen de lo dicho, foráneo y reciente en las Islas, nuestra tradición nos acerca al lugar donde reposan nuestros seres queridos para rendirles el tributo de nuestros recuerdos, tornados en oraciones o flores dependiendo del poder adquisitivo de cada cual. Otra costumbre, a mi juicio, que sólo beneficia a los vendedores de flor cortada y que, en lugar de favorecer a todos los bolsillos por igual, establece unos precios prohibitivos nada aconsejables en los momentos en que la economía doméstica se ha resentido gravemente por culpa de los errores ajenos de una política errática.

En momentos como estos, debería primar la razón y dejar a un lado la ostentación social a la hora de visitar a nuestros ausentes. No por llevar el ramo más abundante ni más oneroso en ese día determinado, se va a tener el privilegio de ser el primero y el mejor en recordar a un ser querido. Basta una sencilla flor silvestre y una oración para confirmar ese deseo de evocación que late en todos los que sabemos amar y hemos sido amados por ellos en alguna forma y tiempo. Lo demás es pura hipocresía social y una absurda contribución a favorecer la exagerada avaricia vendedora.

Pero no podría concluir este comentario sin hacer alusión leve al reciente congreso de Coalición Canaria, en el que por una vez prescindiendo del truco, han tomado protagonismo las islas periféricas, descentralizando así esa tendencia vitalicia de gobierno de las islas capitalinas. De nuevo se pretende volver a la perdida hegemonía de todas ante las decisiones de la Ejecutiva, en donde cada una hará valer su propia idiosincrasia respecto a las restantes, aunque a la hora de defender una cuestión común tengan que formar un núcleo consolidado ante los foros nacionales y contar incluso con la previsión de tener representantes legales, cuando haya que abordar asuntos de carácter internacional de interés para el Archipiélago.

Y como en toda contienda de intereses siempre hay cadáveres políticos, su particular Halloween, sólo me queda rendir tributo al discreto paso de Stinga por la jefatura del partido y dar la bienvenida a Claudina Morales como nueva líder coalicionera; no así, sin embargo, a la segunda de a bordo, la ineficaz Julios, que hasta ahora sólo ha sido, y probablemente seguirá siendo, la cuota insular obligatoria de la isla más afín al centralismo. La que no para en maquinar fórmulas de acaparamiento masivo.

Cabe aquí destacar en el trato la intervención de nuestro Jack "Linterna" autóctono, que con esa astucia de "pasaba por aquí", ha conseguido forzar la voluntad de las propuestas tinerfeñas y canarionas, para hacer aflorar a ritmo de polka el nuevo organigrama político del partido. Esperemos que sea para bien y que a los que se les ha negado el cielo o el infierno sepan, como los podencos o los lobos, lamerse sus heridas en favor, si es que es verdad, de los intereses de Canarias y de todos los canarios.

jcvmonteverde@hotmail.com

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