F.A.F., S/C de Tenerife
Más de dos meses le había costado a Deo Volente Sur iniciar las obras del edificio en el polémico solar de Tabaiba, cosa que hizo el pasado martes, y ya ayer, a las 9:30 horas, la Inspección de Trabajo había impedido a los operarios continuar su tarea por no portar los elementos de seguridad necesarios, como el casco y el arnés. Así lo aseguró la portavoz de la Plataforma en Defensa del Litoral de El Rosario, Lola Híjar, quien también explicó que "la jefa de obra volvió a llamar a la Guardia Civil para que nos desalojaran de playa El Moro".
En las fotos publicadas ayer por este periódico se podía comprobar que los trabajadores de la promotora merodeaban por el terreno, bastante escarpado y abrupto, sin los más elementales accesorios de seguridad. De hecho, en la mayoría de los casos el casco lo portaban bajo el brazo, y el arnés, aunque puesto, lo llevaban sin cuerda.
Las pruebas eran evidentes y poco tardó la Inspección de Trabajo en actuar, no se sabe si "motu proprio" o instada por los vecinos. En cualquier caso, la obra no era segura y la actuación pareció aconsejable. De hecho, desde las 9:30 hasta las 11:30 horas los trabajos permanecieron interrumpidos, hasta que los operarios volvieron casco en cabeza y cuerda en arnés.
Encontronazo
Aparte de la polémica por la seguridad, los vecinos también mantuvieron algún que otro encontronazo con la Guardia Civil a consecuencia del corte de los accesos. Según Lola Híjar, la promotora había cortado el acceso de las escaleras a las viviendas, y según la jefa de obra la licencia de cierre de playa se lo permitía, porque ese acceso era eso, un paso hacia la propia playa.
Pero no debió serlo, porque tras algunas llamadas de los vecinos a más altas instancias la Guardia Civil procedió a retirar la valla que impedía bajar por este camino. Un acontecimiento que no deja de ser curioso toda vez que son ellos, los vecinos, quienes han de aclarar a la Benemérita cuándo actúa con legalidad la dirección de la obra. Algo parecido a lo del pasado martes, cuando la jefa de obra tuvo que pedirles que desalojaran de la playa a unos bañistas porque estaban en peligro.
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