NACHO MARTÍN, S/C de Tfe.
Coalición Canaria se vio ayer ante la incómoda necesidad de rectificar o de matizar, según las versiones, las bases ideológicas aprobadas por este partido el pasado fin de semana y en las que niega la existencia de una "identidad nacional española" y defiende la necesidad de llegar a una relación entre iguales -bilateral, propia del confederalismo- con el Estado. El cambio de posición se produce después de que destacados dirigentes de esta formación y su socio de Gobierno, el Partido Popular, expresaran su oposición a estos planteamientos.
Ante estas reacciones, CC emitió ayer mismo un comunicado en el que asegura que los puntos más polémicos de dicha ponencia, entre los que se encuentra el que niega la existencia de una nación española, no se encuentran en la parte declarativa, sino en un anexo posterior que no tendría validez alguna.
Lo cierto, en cualquier caso, es que dirigentes nacionalistas no han tenido pudor alguno en, a la vez que inciden en la escasa validez de estas ideas, advertir a los suyos de que no respaldarán una deriva soberanista.
El propio consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, Juan Ramón Hernández -perteneciente a la organización de La Palma- asegura que dicho anexo "no se debatió en el plenario" del congreso y aseguró que "CC ha dicho en varias ocasiones que es respetuoso con la Constitución", sin dejar por ello de advertir de que "no estoy de acuerdo con la ponencia en su integridad. Y, por supuesto, con el anexo no".
La difícil posición del PP
El responsable autonómico de Medio Ambiente, Domingo Berriel -de CC en Fuerteventura-, incidió en que su partido se mueve "en los márgenes de la Constitución" de 1978 y admitió que el hecho de incluir ideas próximas al soberanismo junto a la ponencia "induce a la confusión".
Por su parte, el diputado Manuel Fajardo Feo -Lanzarote- asegura que su partido "nunca ha negado la existencia de la nación española", pero exigió el derecho a que "se puedan defender ideas diferentes, especialmente cuando esa idea está recogida en estatutos de autonomía como el andaluz. En nuestro propio estatuto se recoge que somos una nacionalidad con singularidades, con elementos diferenciadores del resto".
A esto se suman otras voces, que insisten en que la posición de CC no es la que figura en el anexo, pero admiten que "quizá ha sido una torpeza unir ambas cosas en una cuestión tan sensible y cuando tenemos el electorado que tenemos y los socios que tenemos".
Pero si las ideas de la ponencia y de su anexo han colocado en una posición complicada a los propios dirigentes del partido, nada comparable con el malestar que ha generado en sus socios de Gobierno, que consideran una "falta de consideración" y de "responsabilidad" la aprobación de estos planteamientos y especialmente que en ellos haya participado un consejero del Ejecutivo, el de industria, Jorge Rodríguez.
En un intento de fijar su posición sin dañar el pacto de estabilidad, los populares dejaron ayer en manos del partido sus críticas y apuntaron directamente al propio Rodríguez.
"Es un consejero que no tiene ni idea de lo que está haciendo porque lo que tiene que hacer es dar estabilidad al Gobierno y no lo contrario. Es doblemente irresponsable", aseguran dirigentes del PP.
"Esto ha dolido al partido, pero lo que más ha dolido es que digan que España no existe", añaden.
La posición oficial, en cualquier caso, la expresó el secretario de Organización conservador, Manuel Fernández, quien dijo que la ponencia y su anexo "no hay por dónde cogerlos". A su juicio, se trata de un documento que "no se leyeron cuando lo aprobaron".
La escenificación de esta postura corrió a cargo del diputado del PP por Tenerife Miguel Cabrera Pérez-Camacho, que advirtió en el Pleno del Parlamento a CC de que "en ese viaje -el de la deriva soberanista- nos tendrán en la trinchera de enfrente", al tiempo que defendió la existencia de una España "una e indivisible".
Para los socialistas, lo que consideran el viraje ideológico de CC se debe a su necesidad de "reinventarse" ante "lo mal que les ha ido y, en esa situación, han decidido echarse al monte", asegura su portavoz en el Parlamento, Blas Trujillo, quien advirtió de que se trata de una forma de esconder el "verdadero debate", como el aumento de precios en las Islas y la falta de toma de decisiones ante la crisis.
A su juicio, el congreso de CC habría hecho "saltar por los aires" el proyecto del presidente del Gobierno, Paulino Rivero, al rechazar el partido la elección del candidato al que éste respaldó públicamente, José Torres Stinga.
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