N. MARTÍN, S/C de Tenerife
Tomando como referencia unas palabras de Johann Gottfried Herder, que aseguraba que es la naturaleza la que crea las naciones y la política los Estados, Coalición Canaria adoptó el pasado fin de semana en sus base ideológica un concepto de nacionalismo identitario que ha generado una viva polémica en el PP y en sus medios afines a nivel estatal por lo que supone mantener un pacto de Gobierno con un partido político que asegura defender lo que define como "nación canaria" y que niega la existencia misma de la "nación española", una de las principales "banderas" de la que han hecho gala los conservadores en los últimos años.
Tres han sido las patas en la que se sustenta la renovación a la que se sometió este partido el pasado fin de semana: la de su propia estructura -con un mayor peso de las organizaciones insulares-, la de sus dirigentes -con un cambio tanto en la presidencia como en la secretaría de Organización- y la de sus esquemas ideológicos. Las dos primeras son las que más atención han recibido por parte de los analistas, mientras que la tercera, a pesar de su trascendencia, ha sido objeto de estudio más a nivel nacional que autonómico.
La ponencia ideológica, sin embargo, somete a los nacionalistas a un cambio nada despreciable al dar por sentada la existencia de una "identidad nacional canaria" que se fundamentaría tanto en factores geográficos como históricos y que se encontraría en riesgo, tanto como consecuencia del aumento de la población foránea, como por "el Estado central y su potente maquinaria propagandística", cuyo fin sería "uniformarnos y someternos a un sentimiento nacional español" que CC cree que no es propio de los canarios.
A su juicio, la presión demográfica "genera desconfianza por la posibilidad de perder una identidad que comenzamos a sufrir", una situación que habría de paliarse poniendo en marcha mecanismos para controlar la entrada de extranjeros en el Archipiélago que no especifica.
Dando por sentada la existencia de dicha identidad, el texto propone acrecentar en la población de las Islas su percepción de pertenecer a dicha identidad mediante la construcción de una "conciencia nacional" mediante diversos instrumentos, entre los que destaca tanto el uso de la educación como de la televisión autonómica.
El encargado de movilizar sería, según la ponencia, la propia CC, cuyo "objetivo básico" sería la de generar esa "conciencia de identidad canaria", para lo cual sería necesario, entre otras cuestiones, la elaboración de un "currículum educativo propio e identitario".
Asumiendo como propio el discurso de partidos como el PNV o CiU, dependientes de territorios cuya cultura sufrió una seria represión durante la dictadura del general Franco, el partido asegura en uno de los párrafos del texto que, en el Archipiélago, "la represión de nuestra identidad se lleva dando durante más de seis siglos, la esclavitud, la represión de nuestra lengua (sic), nuestras costumbres...".
Frente a esta situación y a "tres siglos de dependencia de centros de poder ajenos", habría llegado el momento de "una alternativa política para que no haya presiones ejercidas por grupos de influencia extranjeros".
Sin embargo, y cuando se trata de conocer cómo piensa CC concretar esta apuesta fuertemente nacionalista, la ponencia se muestra ambigua y sólo habla de avanzar en una relación de igualdad tanto con el Estado español como con la UE, y de "estar al acecho" de un eventual cambio en la Constitución de 1978, que no promoverlo, para que Canarias cuente con un estatus diferenciado con respecto al resto de autonomías, aunque sin entrar en detalles que vayan más allá de la defensa del reconocimiento por parte de España de "su carácter plurinacional".
Quizá consciente de los problemas que esta definición puede generar en sus relaciones con partidos como el PP, la ponencia ideológica de CC hace un guiño a la moderación de los suyos en el discurso por motivos meramente estratégicos. Así, se muestra dispuesto a "moderar los tonos cuando sea necesario para alcanzar el objetivo propuesto", que, en este caso, sería la firma de acuerdos y pactos.
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