D. BARBUZANO, La Laguna
El año 2008 está siendo muy importante por varios aniversarios, entre los cuales ha sobresalido el 150 aniversario de la construcción del Calvario de San Lázaro, el cual tiene unas bellas y nuevas imágenes que acompañan a su antiguo Cristo y cuenta con una cofradía, gracias al esfuerzo y entrega sin límites de José Antonio Afonso Castillo, quien ha sido difícil de localizar y que hablara para EL DÍA porque su timidez y modestia podrían haber contribuido a que, como destacan quienes lo conocen, no ocupe un lugar de oro en el acontecer histórico de San Lázaro, pero especialmente de su popular Calvario.
José Antonio Afonso está considerado un baluarte del Calvario de San Lázaro porque dicho calificativo significa lo que en verdad ha hecho toda su vida por el citado elemento de la arquitectura religiosa, como es el amparo y defensa de algo como este caso, la pequeña capilla y del Cristo tallado por el imaginero de Garachico Francisco Alonso en 1670 para el convento de las monjas Claras del citado pueblo norteño.
Pero antes de seguir la entrevista con este hombre tan importante para San Lázaro, su buen corazón lo llevó a afirmar que sus éxitos "no son sólo míos sino se hicieron realidad gracias también a dos hombres excepcionales como José Antonio Rodríguez Felipe y Rafael Ramos Molina, por lo que en todo lo que cuente referido al barrio están incluidos ellos".
José Antonio Afonso es un hombre que ha triunfado, gracias a su trabajo, no sólo en su barrio sino ha enaltecido el nombre de La Laguna en la Península, donde, entre cientos de distinciones, el Ateneo de Sevilla lo reconoció con una distinción que termina con un texto muy aplicable a nuestro personaje: "Gloria a quienes saben ser caballeros".
El referido elogio consta en el título que recibió de Honra y Orgullo de la Amistad Canaria y Sevillana, y se lo mereció, según los sevillanos, porque "José Antonio Afonso sabe representar de manera ejemplar a la Junta de Hermandades de La Laguna, al encabezar, dirigir y alentar el grupo humano desplazado hasta Sevilla para rendir homenaje a la Virgen de La Estrella con un tapiz de tierra coloreada".
La Virgen sevillana de la Estrella significa mucho para su mujer, Virtudes, más aún para su hija, María, y, cómo no, para José Antonio Afonso, por lo cual también recibió un diploma ilustrado con la referida Virgen y en el que se dice: "Al pueblo de La Laguna en la persona de Antonio Afonso Castillo con nuestro agradecimiento".
Pero volviendo a San Lázaro hay que resaltar que este ejemplar lagunero, por cuyas venas corre sangre sevillana, organizó en 1975, dentro de las fiestas de San Lázaro, una fiesta en la plaza en honor de la Virgen de Candelaria, con la ayuda de Mauro Pérez Pérez y Luis Gutiérrez Roca. A todos ellos se les ocurrió que todo el mundo que acudiera a la plaza y quisiera oír una canción debía pagar 5 pesetas, recaudando unas 1.500 pesetas. Con este dinero fue posible organizar la fiesta del siguiente año, que sobresalió por el trono de la imagen y por el ventorrillo que se abrió, los juegos, la escenificación de la obra de Nijota "El amor en bicicleta", tres grandes bailes y fuegos artificiales de la pirotecnia la Candelaria, ubicada en la Mesa Mota de La Laguna. Como, al hacer las cuentas, vieron que les sobró 4.000 pesetas, decidieron con esa cantidad comprar un vehículo que desmontaron para aprovechar el eje trasero y la dirección para realizar el trono.
Luego, en el corazón de José Antonio Afonso se le encendió una brillante idea. Muchos lo tomaron por loco, pero sólo el párroco Pedro Juan García Hernández y su familia creyeron en su proyecto de sacar en la Semana Santa de 1977 al Cristo del Calvario en procesión. También da las gracias a Carmen Felipe Mascareño, no sólo por haber pagado la cruz del Cristo realizada en madera de ébano, sino porque también compró y confeccionó la ropa y el manto de la Virgen.
Tras la petición de José Antonio Afonso, la Junta de Hermandades y Cofradías aprobó que la procesión del Cristo del Calvario saliera el Viernes Santo a las 11:00 horas, y enriqueció el paso procesional con las nuevas imágenes de La Magdalena, San Juan y La Dolorosa, de la siguiente procedencia, respectivamente: de la Catedral, parroquia de Santo Domingo y convento de Santa Catalina.
En la calle llovía y la alegría de los cofrades se fue apagando poco a poco, y al mejorar el tiempo uno de los presentes dijo: "Ahora o nunca", por lo que el Cristo del Calvario salió en procesión, pero por el camino la niebla lo envolvió todo, lo que motivó que en la iglesia de La Concepción les invitaran a tomar algo. En la Catedral les esperaba el religioso Pedro Juan, que llamó a los miembros de la cofradía locos, pero José Antonio Afonso dijo en su interior: "Locos sí, pero de alegría". Nada más entrar el paso, se desencadenó una lluvia tan grande que La Laguna estuvo inundada cinco días y en algunos lugares los vecinos ayudaron a los cofrades por medio de lanchas.
En 1978, gracias al esfuerzo de un barrio unido, la cofradía lució su nuevo hábito penitencial, acompañando al paso, en el que ya figuraban las imágenes de los dos ladrones, y luego se adquirieron la Magdalena, San Juan y una Dolorosa, "mirando -dice José Antonio Afonso- a la Cruz, sin lágrimas en los ojos porque ya no le quedaban ante tanto dolor sufrido". Más adelante el paso fue enriquecido hasta adquirir una gran belleza. En 1999 fue la última vez que José Antonio Afonso vistió el hábito de la cofradía a la que entregó los 23 mejores años de su vida. Desde entonces acompaña en Semana Santa al Cristo de Burgos y cada 9 de septiembre al Cristo de La Laguna.
Currículum de Afonso
El currículum de José Antonio Afonso es muy amplio: secretario de la Junta de Hermandades y Cofradías desde 1992 a 1999; presentación del programa de la Semana Santa en 1993; pregonero de la Semana Santa de La Cuesta en 1998; invitado especial en 1999 a Sevilla junto con alfombristas laguneros para realizar una alfombra delante de las puertas del Ayuntamiento de Sevilla con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen de la Estrella; imparte una conferencia en 2000 sobre la Semana Santa en La Laguna invitado por el Hogar Canario de Sevilla; en 2002 es nombrado pregonero de Garachico; en 2003 presenta y dirige el programa "El Atrio" en Radio Elite y colabora en "La Cirila" en Radio Onda Sol; reconstruyó con Pedro Juan García Hernández y Bonfilio Marrero la antigua imagen del Cristo de Burgos y su cofradía en 1987; es caballero de la Orden del Beato José de Anchieta y esclavo de la Esclavitud del Cristo de La Laguna, y formó parte de su junta gestora impuesta por el obispo.
El nombre de José Antonio Afonso figura en el libro de actas de la Cofradía de la Oración del Huerto de Valladolid y en el año 2000 dejó todos sus cargos de la Semana Santa de La Laguna y decidió ingresar en la Hermandad del Calvario de Sevilla donde es querido, admirado y respetado por su fe, por su amor por la Semana Santa y por un corazón que sólo late al ritmo de la amistad y la bondad.
Quizá por todo ello fue el elegido por la diosa fortuna para que descubriera en 1977, en el Cristo del Calvario de San Lázaro un pequeño secreter en la cabeza de la imagen, donde durante siglos se había mantenido oculto un antiguo papel con la historia de un Cristo que en este mar de envidias y desengaños siempre le ha marcado el mejor de los rumbos hacia el éxito en la vida.
Afonso ama a Sevilla, pero en lo más profundo de su alma lleva oculto y arropado con todo el amor que lo caracteriza, el Calvario de San Lázaro de La Laguna como una preciada joya.
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