Inseguridad ciudadana en el Puerto
Vuelven otra vez a sucederse los episodios de violencia e inseguridad ciudadana en el Puerto de la Cruz. Sin ir más lejos, hace algunas semanas se produjo una bronca fuerte que desembocó en pelea multitudinaria en el interior y fuera de la discoteca Joy. El balance de la misma fue el de varios contusionados y uno de ellos herido de gravedad de un botellazo en la frente, además de presentar varios cortes en brazos y manos.
Estos hechos de violencia desatada y de inseguridad en la calle vienen produciéndose con asiduidad, en especial los fines de semana, como consecuencia del conocido fenómeno del "botellón", donde cientos de jóvenes se citan a través de sus móviles para organizar dicha algarada nocturna, no ya en la zona de Martiánez, sino en diferentes lugares del Puerto, como Playa Jardín, explanada del muelle, San Telmo, plaza de la estación de guaguas, etc. Y no es sólo el problema de la inseguridad nocturna, sino que lleva añadido las molestias y la perturbación del descanso y del sueño de los vecinos, muchos de ellos mayores o enfermos o bien para los que tienen que madrugar para ir a trabajar.
Donde la violencia se ha hecho más patente y se ha desatado con mayor virulencia es en la zona de Martiánez. Testigos, o incluso víctimas que han sufrido el acoso, el asedio y el ataque de turbas incontroladas de jóvenes bajo los devastadores efectos de las drogas y el alcohol, así lo han vivido y así lo cuentan. Es el caso de los chóferes de guaguas de turismo y de las guías que acuden un viernes o un sábado de madrugada a recoger a sus clientes a los hoteles para trasladarlos al aeropuerto. Cuentan que en la misma avenida de Colón han sido atacados por estos grupos de vándalos desbocados que han llegado a zarandear la guagua, abrirle la puerta del chófer para intentar lincharlo, lanzar piedras, botellas u otros objetos contundentes contra los cristales de la misma hasta reventarlos, etc. En muchas ocasiones las guaguas han logrado escapar a la barbarie de estos descontrolados escoltados por la Policía hasta la salida por el túnel a la carretera del Este.
Pero por si fuera poca la inseguridad y la violencia en una zona eminentemente turística como es Martiánez, en los últimos tiempos se ha venido a sumar otro fenómeno de generar violencia en las madrugadas del Puerto por sus calles. Se trata de las carreras de coches por las distintas avenidas, en especial por la del Generalísimo y por la de Aguilar y Quesada, también conocida como de Las Palmeras. Vehículos de todo tipo ocupados por jóvenes bajo los efectos del alcohol y las drogas compiten a altas horas de la madrugada por nuestras calles, produciendo ruidos espantosos procedentes de los tubos de escape que generan enfado, molestias e incomodidad a los pocos turistas que por desgracia nos van quedando. Y al ritmo que va esto, pronto se nos quedarán los hoteles vacíos, nuestra gente en el paro y nuestras familias pasando hambre.
Este tipo de carreras también se vienen practicando periódicamente en la explanada del muelle.
El último episodio de violencia acaecido en el Puerto de la Cruz tuvo lugar la noche del jueves. Alrededor de las 00.20, un vehículo marca Mercedes Benz 190 color blanco se estrellaba a más de 200 kilómetros por hora contra una cabina de teléfonos ubicada en la avenida Venezuela esquina avenida Aguilar y Quesada, arrancándola de raíz. El vehículo, que había accedido a dicha avenida procedente de la carretera del Este, se lanzó tipo "kamikaze" contra la cabina llevándosela por delante. Afortunadamente, en esos momentos no circulaban personas por dicha acera, si no estaríamos hablando de otra cosa. Tras la agresión, el vehículo en cuestión se dio a la fuga.
Rafael Mardaras Juarros
El Hotel "Médano"
Comenzaré este escrito dedicándoselo a los hijos del Sr. don Francisco García Feo, pues fue él quien, con sacrificio e ilusión, edificó el Hotel Médano.
Esta construcción no sólo rompió moldes en su momento, sino que ha sido pionera en su género, al ser el primero que se fabricó de todas las comarcas de la zona. Se le pudo considerar, por tanto, además, con todos los honores, Patrimonio Turístico del Sur.Una reliquia que ya forma parte de la historia socio-cultural del municipio de Granadilla de Abona y que se ha ido ganando, a través del tiempo, el derecho a ser respetado por méritos propios.
El Médano no se concibe ya sin su hotel. Su estampa es conocida y retratada por todos los visitantes del lugar: no existe foto, postal, pintura o libro en el que no se recree su imagen bizarra.Nos llama la atención observar su solarium adentrarse en el mar, sostenido sobre sus columnas hercúleas dando seguridad a los bañistas que vienen a solazarse en nuestras tranquilas aguas. Por su ubicación, el hotel representa un muro de contención contra los vientos alisios que, con frecuencia, azotan fuertemente estas costas resguardando la playa de tan molestas brisas.
Así pues, es importante que nuestros gobernantes hagan alarde del suficiente raciocinio para reconocer y valorar el legado que otros, antes que nosotros, nos han donado.Sería imperdonable que, movidos por intereses momentáneos, se atentara contra él. Por todo ello y por mucho más, en nombre propio y en el de otros que también comparten mi misma opinión, ruego sea salvaguardada su figura como un orgullo de Tenerife para las generaciones futuras, y lo que todavía es, si cabe, más importante, para los que vivimos disfrutando de las delicias de esta maravillosa playa de ElMédano,.
Pepita Marrero Díaz-Bello
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