P. FUMERO, S/C de Tenerife
Cada vez más, los servicios policiales tienden a ofrecer respuestas más efectivas ante las demandas de los vecinos para la resolución de sus problemas concretos. Con esa premisa y el impulso del inspector jefe del cuerpo, Miguel Ángel Miranda, surgió hace 10 meses la Unidad Especial de Investigación de la Policía Local de Arona, formada por un oficial y cinco agentes. Desde el pasado mes de febrero, la actividad se ha planteado como un periodo de aprendizaje y transición, en el que los miembros han compaginado, con esfuerzo y mucha voluntad, su trabajo en el citado grupo y en la Unidad Nocturna 1.
El oficial Salvador Fuentes señala que la creación del equipo de Investigación les permite desarrollar una labor policial más completa, integral y prolongada en el tiempo. Si en el destino de horario nocturno estos funcionarios van uniformados y realizan tareas de respuesta inmediata ante un delito que se produce en ese mismo momento o capturan "in fraganti" a un individuo cuando vende alguna sustancia estupefaciente, ahora actúan de paisano, la intervención se planifica mejor y el objetivo último es esclarecer cada asunto al que se enfrentan, por lo que tienen que reunir el mayor número de pruebas posibles.
Muchas veces, el trabajo comienza con una denuncia vecinal por un delito contra la propiedad o la venta de droga al "menudeo" en zonas públicas de cualquier barrio. En otras ocasiones, son los policías locales de otras secciones quienes advierten de un posible caso a investigar.
Desde ese momento, los seis componentes de la unidad deben verificar la información a través de la vigilancia de una determinada zona durante muchas horas. Esa función resultaría inviable y absolutamente ineficaz si estuvieran uniformados. Sólo cuando tienen la certeza de que verdaderamente existe un determinado delito intervienen para arrestar a los implicados. Posteriormente, y tras la pertinente autorización judicial, se lleva a cabo el registro domiciliario de cada imputado, si fuera necesario, con el objetivo de incorporar más pruebas a las diligencias. Ese proceso puede prolongarse durante varios días e, incluso, más de una semana.
Así ocurrió recientemente con un punto de venta de drogas en una plaza del barrio de El Fraile, en el que, a pesar de que los pequeños traficantes estaban identificados desde hacía varios días, sólo se les arrestó cuando llegó el momento oportuno y el registro domiciliario se hizo con posterioridad.
Durante esta etapa inicial, Salvador Fuentes se muestra especialmente ilusionado por la colaboración y la coordinación establecida con otras unidades de la Policía Local e, incluso, con equipos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Una de las iniciativas futuras pasará por el control de la venta de drogas en el exterior de los diferentes centros escolares del municipio, función en la que colaborarán con funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía.
El oficial recuerda que el intercambio de información y datos es fundamental para lograr resultados positivos en la lucha contra la delincuencia y el servicio a la comunidad. En esa suma de esfuerzos destacan las actuaciones conjuntas con el Equipo de Investigación de la Guardia Civil de Playa de las Américas. En una de las redadas llevadas a cabo en un punto conflictivo del municipio llegaron a participar más de medio centenar de agentes, entre los que había integrantes de la Unidad de Prevención Policial (UPP) de Arona, el Grupo Rural de Seguridad (GRS) del Instituto Armado, así como patrullas de seguridad de ambos cuerpos. Fuentes reconoce que las relaciones con la Guardia Civil son más fluidas que con el Cuerpo Nacional de Policía, ya que, por lo general, el personal del Instituto Armado tiene más estabilidad en sus destinos y permanece más tiempo en la comarca.
En cualquier caso, Fuentes asegura que se siente satisfecho de los resultados obtenidos en esta primera etapa de funcionamiento, "aunque queda todavía mucho camino por andar y hay algunas asignaturas pendientes, como la de establecer vínculos de comunicación directos con jueces y fiscales" de la zona. Cuando se le pregunta qué expectativas tiene para los próximos años, el oficial de la Unidad de Investigación manifiesta que busca la consolidación del grupo y, sobre todo, contar con recursos materiales más adecuados que estén al nivel de los servicios prestados, con el objetivo de llevar a cabo las tareas con mayores garantías. En esa línea, desea que tales mejoras se vayan introduciendo progresivamente.
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