G. JIMÉNEZ, S/C de Tenerife
La actriz tinerfeña Pochola Pérez-Andreu, que desde 1995 se dedica al teatro aficionado para ayudar al Proyecto Hombre, regresa el próximo mes de noviembre al escenario del teatro Guimerá con la obra "Arsénico por compasión", de Joseph Kesselring, que fue llevada al cine por Frank Capra y protagonizada por Cary Grant. "Quizás sea mi última aparición en escena", confiesa Pochola.
El dinero recaudado con las cuatro funciones, que se representará los próximos 12, 13, 14 y 14 de noviembre, irá destinado a la asociación Proyecto Hombre. El precio de las entradas oscilará entre 10 y 15 euros según las ubicaciones de la localidad.
En esta ocasión será un elenco de quince actores, con edades comprendidas entre los 28 y los 85 años, los que participen de forma desinteresada en la escenificación de esta obra. "Cuando empecé a hacer teatro por afición me dedicaba a las tareas del hogar y, como soy muy inquieta, también desempeñaba algunos trabajos fuera de casa. Continúo con mis labores y tengo mis compromisos, y todos los que participan en este proyecto también los tienen. Esto lo sacamos adelante en nuestro tiempo libre, y ninguno cobra nada. Lo hacen de forma gratuita para colaborar con esta asociación", concluye la actriz.
Con respecto a la obra que va a representar, "Arsénico por compasión", la intérprete señala que "la elegí porque es una obra muy cómica que narra la historia de un joven que se va a casar y visita a sus dos tías mayores. Allí descubre que sus parientes tienen el sótano lleno de cadáveres de hombres, a los que les dan arsénico en el café por compasión. El humor es algo que está presente en toda la película, y esa es una característica que hemos llevado también al teatro".
"Además el escenario en el que se desarrolla la historia era ideal para una representación de estas características. Por otro lado, las únicas diferencias que existen entre el original y nuestro montaje es que el papel protagonista lo desempeñará una mujer, en este caso yo. En lo referente a los diálogos he respetado casi por completo los iniciales pues han sido tomados del filme".
Cabe resaltar que se trata del espectáculo más ambicioso que ha realizado este colectivo hasta ahora. "Esta obra es la más costosa que he llevado a cabo, no sólo económicamente, pues contamos con un escenario muy elaborado, sino también en lo que se refiere al trabajo que estamos haciendo", matiza Pérez-Andreu.
La pasión de Pochola por las artes escénicas surgió cuando asistió a la representación de un montaje en el teatro Guimerá. "Fui a ver una obra, y de repente se me ocurrió que yo también podría hacerlo bien y llenar el teatro. Hablé con el director y me puso a mi disposición su elenco de actores. Mi primer espectáculo fue una imitación de Lina Morgan, y conseguí un lleno absoluto durante los cuatro días que se representó. El éxito que obtuvimos hizo que la repitiéramos al año siguiente", narra la actriz.
Además de interpretar a Morgan, Pochola también se ha subido al escenario del Guimerá para representar el monólogo "La muerte da un paso atrás", de Horacio Ruiz de la Fuente, en 1999, y cinco años después "La Mamma", de André Roussin.
La nueva propuesta que abordará Pochola quizás sea la última ocasión en la que actúe ante el público. "No puedo confirmar que vuelva a subir a un escenario, pero sí es algo que me estoy planteando. El motivo no sabría especificarlo, simplemente creo que todo tiene un principio y un fin, y puede que ya sea la hora de dejarlo", destaca.
Proyecto Hombre
Pochola Pérez-Andreu decidió apoyar al Proyecto Hombre desde su primera actuación. "Cuando se realiza este tipo de eventos benéficos uno nunca sabe muy bien a dónde irá el dinero. Por ese motivo la asociación me remite un listado de las cosas que necesitan en sus cuatro casas, y con el dinero recaudado yo personalmente me encargo de comprar todo lo que puedo y de enviárselo. Siempre guardo las facturas por si alguien quiere comprobarlo".
"Los gastos de la producción de la obra -prosigue- se obtienen de las colaboraciones que nos aportan CajaCanarias y el Ayuntamiento de Santa Cruz, entre otras entidades y empresas tanto públicas como privadas".
Para Pochola, el Proyecto Hombre es una "sociedad que no suele recibir mucha ayuda. Además el dolor y el sufrimiento que provocan las drogas en tantas personas, no sólo los que están directamente afectados, sino también las familias que viven esta situación en su seno, hacen necesario este tipo de colaboraciones".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD