ES LA CAPITAL de Senegal y objetivo uno de un hipotético mayor comercio canario con la zona. Algunas empresas, como Kalise y otras, ya andan por allí, igual que mi sobrino Denchi.
En primera plana de la actualidad mundial tras los incidentes de hace un par de sábados, al acabar el partido Senegal-Gambia que confirmaba la no clasificación de Senegal para la próxima Copa de África y para el Mundial de Sudáfrica. Dakar, en wolof, la lengua nacional (además del francés), significa tamarindo. Los datos sobre población son muy inexactos. En primer lugar, habría que diferenciar si se habla de la comuna de Dakar (la ciudad) o de la región de Dakar (la ciudad y su área de influencia). Cuando hablamos de Dakar ciudad, la población puede estar cerca de los 2,5 millones. Cuando hablamos del área de influencia, algunas estimaciones llegan hasta los 4 millones. La población del país es a día de hoy de unos 10,5 millones. Y esto nos trae un dato peculiar: en Senegal, el 40% de la población vive en el 0,8% del territorio: Dakar. La edad media, en 2006, era de tan sólo 16 años, 24 años más baja que la española. Esto se nota a simple vista, y una vez sales de las 3 ó 4 calles del "centro financiero", percibes que las calles están inundadas de niños. Dakar es la ciudad de la teranga (en la lengua de la etnia mayoritaria, los wolof, significa hospitalidad). Los habitantes de Dakar, en particular, y de Senegal, en general, no son violentos por naturaleza, todo lo contrario, son gente educada que de vez en cuando intentará embaucarte con su encanto, pero no por la fuerza. A pesar de esto, hay un cierto nivel de criminalidad en el que muchas veces los objetivos de los ataques son turistas perdidos o abrumados en su primer contacto. El centro, es el barrio del Plateau, pero luego aparece un sinfín de acumulaciones repartidas por la península: Medina, Fann, Colobanne, Geule Tapee, Sicap, Mamelles, Ngor, Grand Dakar, Hann, Fann Hock, Point E, Yoff, Almadies, Ouakam,
Por situación geográfica es un punto estratégico. Si no la puerta de África, al menos sí lo es del África Occidental. Muchas de las importaciones de Senegal, Guinea-Bissau, Mali, Mauritania, Gambia, en incluso Burkina Fasso y Guinea Conakry entran por Dakar. Esto lo convierte en un centro de comercio importante. La población de los pueblos del interior de todo el país viene a Dakar en busca de fortuna. También hay una infinidad de personas que viene de países más pobres como Malí, Guinea Bissau, Guinea Conakry e incluso Mauritania. Hablando de población, hay que destacar la enorme comunidad libanesa que llegó inicialmente a la ciudad a principios del XX que ha crecido hasta alcanzar una dimensión considerable, y que tiene el control de una buena parte del comercio. Al llegar, el visitante se encuentra una urbe colorista, bulliciosa y llena de vida, a medio camino entre el desorden y el caos. Se dice que Dakar no duerme, ya que a cualquier hora de la noche puedes ver a sus gentes paseando por la calle. Gran parte de este bullicio, de esta vida, viene de esas gentes que siempre van a algún lado. También a causa de los mercados. Dakar en sí parece un gran mercado, ya que pocos metros de sus calles no están ocupados por puestos fijos semiambulantes y ambulantes. En el centro también abundan los "atacaturistas", a los que el nuevo visitante desgraciadamente identificará pronto. En principio es uno, pero cuando ya has caminado 5 minutos pueden llegar a ser 10 ó 15. No aceptan el no y te persiguen con su género hasta que tus nervios están a punto de estallar y les mandas a paseo con malos modales. Para el "dakaroise" (así se le llama al oriundo de Dakar, en francés) la vida discurre día a día, hora a hora, tirado a la sombra tomándose un té al estilo marroquí, sumergido en charlas interminables de temas intrascendentes o yendo a algún lado a visitar a un amigo o a un familiar. Por la situación geográfica (pequeña península con un más aún pequeño istmo), la ciudad (90 km2), que ocupa ya casi toda la península, es un avispero de coches, sobre todo taxis (iguales a los de Barcelona, pero destartalados). Conducen al revés que en Europa, y no porque conduzcan por el lado de los ingleses: van bastante despacio (de ninguna manera se alcanzan en la ciudad las velocidades "urbanas" europeas ni existe la conducción agresiva que mucha gente realiza en Europa), pero de una manera muy imprevisible (puedes esperarte cualquier cosa en cualquier momento). El tamaño sí importa, y el de tu coche va a determinar si pasas primero o no en un cruce o en un embotellamiento. Parte del transporte de mercancías se realiza con unos carros hechos a base de una estructura metálica y dos ruedas de coche. La falta de civismo de su población es patente a cada paso que das, Dakar es una ciudad, pero sus habitantes no son ciudadanos.
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