H. GONAR, S/C de Tenerife
La Federación de Murgas de Tenerife trasladó el viernes pasado su rechazo a las nuevas bases que tiene previsto aprobar el Organismos Autónomo de Fiestas mañana lunes en el Consejo Rector. Esta actitud viene justificada por la negativa de los grupos críticos a la inclusión de una cláusula con la que, desde el ayuntamiento, la organización pretende inmiscuirse y fiscalizar los ingresos, especialmente los llegados de otras administraciones públicas.
El director-gerente del Organismo Autónomo de Fiestas, Alfonso Cabello, llegó a dar un ultimátum a los grupos para que decidieran si estaban a favor o no de las bases. No fue preciso que la federación convocara una asamblea extraordinaria, sino que gracias a los contactos telefónicos, se le trasladó al máximo responsable técnico de Fiestas que las trece murgas que ahora mismo pertenecen a la federación no suscribirán las nuevas bases. La postura de esta modalidad podría ser refrendada en los próximos días por las murgas infantiles y las comparsas, según los grupos consultados por EL DÍA.
Presidentes y directores de murgas entienden que las cláusulas que les obligan a consultar la contratación de cualquier publicidad pa-ra evitar un conflicto de competencia y evitar que no exista esta rivalidad con las firmas de otras entidades del mismo gremio llevan a los grupos a rechazar que el Or-ganismo Autónomo de Fiestas fiscalice la publicidad que contratan.
También se oponen a que el conflicto que existe entre el vicepresidente primero y consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, José Manuel Bermúdez, y el primer teniente de Alcalde de Santa Cruz, Ángel Llanos, se plasme en las bases con la negativa de Fiestas, que ahora quiere que su logotipo sea cuatro veces más grande en dimensiones que el de la otra administración pública.
Este asunto se enmarca en que el pasado año el Cabildo repartió 166.000 euros de forma directa entre comparsas, agrupaciones musicales, rondallas y murgas, en ayudas que oscilaban entre los 3.000 y los 1.000 euros. Esto se tradujo en que la Corporación insular gestionaba de forma directa la ayuda que históricamente ha concedido al Carnaval. Sin embargo, desde la Concejalía de Fiestas, esta decisión fue mal vista y entendida como que el Cabildo le quitaba los 150.000 euros que habitualmente le daba al Carnaval. Dado que los grupos rechazan las nuevas bases, la federación de murgas ha solicitado al director gerente de Fiestas que traslade a la concejala del área, Maribel Oñate, su oposición a esta normativa, por lo que solicitan que no se someta a la aprobación como estaba previsto inicialmente para mañana lunes.
En este sentido, fuentes de los diferentes colectivos de las carnestolendas barajan mantener una reunión con el alcalde, Miguel Zerolo, para solventar esta situación, si antes en el plazo de la próxima semana Maribel Oñate no accede a reunirse con los grupos afectados a fin de dar marcha atrás en sus intenciones de fiscalizar los ingresos que perciben los grupos ajenos a las ayudas municipales.
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