COLPISA, Madrid
Los bancos españoles no disponen de medios materiales y humanos suficientes para detectar entre sus clientes a sospechosos de pertenecer a redes de financiación de grupos terroristas a través de mecanismos como el blanqueo de capitales.
Sin embargo, percatarse de ello tampoco serviría de nada porque ni las listas de terroristas se actualizan ni hay protocolos claros para denunciar ante la administración las operaciones de lavado de dinero por el crimen organizado, de ETA o de Al Qaeda. Así de alarmantes son las principales conclusiones del Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias, dependiente del Banco de España.
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