Nadar y guardar la ropa
Más tardó el Comité de Huelga de la Enseñanza Pública en dar a conocer la convocatoria de paros de los días 4, 5 y 6 de noviembre que CCOO en salir a la palestra, con un análisis, cuando menos sorprendente, sobre la situación del conflicto y sus posibles soluciones y quiere aparecer, cual transeúnte casual en medio de una trifulca de barrio, "desinteresadamente" dispuestos a mediar en la disputa; como quien nunca tomó partido, como Salomón impartiendo justicia.
Olvida CCOO que no se puede ser juez y parte, y ellos fueron siempre y siguen siéndolo, más parte que jueces. Olvida CCOO que llamó al profesorado, hace ya 20 meses, a luchar por lo que todos considerábamos un derecho, pero que para algunos era un mero instrumento para erigirse ante los docentes como "conseguidores" -no te traigo la homologación, pero sí sexenios, a cambio, eso sí, de un aumento de tu jornada laboral y de un generoso lustre a la gestión del Gobierno- y como eficientes "capataces de obra" ante la patronal -¿ves cómo soy capaz de controlar al personal y llevarlo al redil?-.
Olvida CCOO la rapidez con la que se desentendió de una reivindicación, basada en el derecho, para alentar y justificar el mercadeo de nuestra dignidad y cargar sobre nuestras espaldas, por unas pocas monedas, toda la responsabilidad sobre la calidad de la enseñanza.
Parece haber olvidado también su análisis sobre los resultados del referéndum del 30 del pasado enero, aquél en el que el profesorado dijo con rotundidad: "Sabemos lo que queremos".
No cabe duda de que CCOO ha borrado de su memoria incluso, cómo cargó contra su propia gente cuando sus bases los desautorizaron y cómo arremetió contra el comité de huelga cuando éste le ofrecía reconstruir la unidad sindical.
Ya no recuerda CCOO que, como quien no quiere la cosa, ofreció a la Consejería de Educación uno de los últimos argumentos recurridos, en su errático discurso, para negar la reivindicación del profesorado y es que, de repente y de forma "casual", ambos concluyeron que la resolución del conflicto quedaba en manos de los jueces y se apresuraron, casi al unísono, a concretar hasta la hora en la que habría de producirse la vista de la sentencia. ¿Recordarán la felicitación de Dª Milagros Luis Brito por la responsabilidad demostrada?
Aquí huele a humo. ¿Se estará cocinando algo? ¿Habrán pensado algunos que el profesorado está derrotado y que es el momento de "sacar de la chistera", maquillado y perfilado, aquel vergonzoso preacuerdo rechazado por el profesorado?
No sé si será casualidad, pero nada más conocerse la nueva convocatoria de huelga del profesorado se produjeron dos curiosos eventos informativos: de un lado, este repentino cambio de discurso de CCOO reclamando, ahora sí, una solución extrajudicial -lo que venimos pidiendo desde hace ya 21 meses- y de otro, la publicación, por parte de la Consejería de Educación, del dinero ahorrado en base a los descuentos aplicados a los docentes por secundar las jornadas de huelga anteriores. Por cierto, lo que no ha dicho la Administración es a dónde han ido a parar esos ocho millones de euros; desde luego, no a la mejora del sistema educativo, como bien han comprobado las familias canarias en este desastroso inicio de curso.
Adolfo Padrón Berriel.
Miembro de EA-Canarias
Reflexiones sobre la crisis económica mundial
La situación actual de la economía mundial es realmente seria. Las grandes potencias, como Estados Unidos, Alemania, Japón y algunos países de la Unión Europea venían sufriendo una "recesión silenciosa" que ha ido aumentando hasta mostrarse ahora con toda su cruda realidad.
A pesar de querer aparentar una economía estable, estos países mantienen esta apariencia abriendo siempre nuevos huecos para tapar los inmensos "agujeros negros" del déficit. La consecuencia de este procedimiento aumenta inevitablemente la deficiencia y el desempleo y demuestra claramente que los aclamados sistemas capitalistas a la larga no sirven, por ser, más que nada, formas irracionales de explotación, tanto de los recursos naturales como del mismo capital humano.
El crecimiento desmesurado es el cáncer de la economía de los pueblos, y terminará con colapsar el sistema económico mundial. El mecanismo de intereses provoca la división cada vez más marcada entre ricos y pobres. A diario aumenta el número de personas que acaparan mucho más de lo que necesitan para vivir una vida digna y confortable y los que no tienen lo suficiente para vivir ni siquiera un día.
Este abismo es cada vez más ancho y profundo en la Humanidad actual, y tiene origen en las propuestas político-económicas del monetarismo y el neoliberalismo del capitalismo salvaje. Pero no piense quien lea esto que la solución podría estar en un sistema comunista, cuya filosofía es la abolición del mercado, para que el partido y su burocracia omnipotente esclavicen al pueblo y lo sometan a la dictadura con grandes sufrimientos y sacrificios.
Hoy en día, más que en cualquier otra época de la Humanidad, la economía y el dinero se han convertido en los dioses de la sociedad moderna. Con estos dioses, el homo-tecnocrático, egoísta, ambicioso e intoxicado por las ansias de poder, quiere construir un mundo mejor y más justo para todos. Les diré algo: eso no es, ni será posible. Los representantes de este mundo artificial, han tergiversado el orden espiritual natural en todas las áreas de la sociedad humana y han logrado convencer a una gran parte de la humanidad de que sólo el dinero nos proporcionará felicidad y paz duradera para todos.
El nuevo orden económico mundial no puede surgir de una actitud materialista egocéntrica, sino, por el contrario, de una nueva Humanidad cuya moral procederá de una genuina espiritualidad. Una hermandad sin límites, ni fronteras, que comparta fraternalmente todos los medios de vida que la madre Tierra da generosamente a todos sus hijos por igual.
Humberto Méndez Mora
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