"Para el Gobierno de concentración nacional de la nueva República Federal Canaria, no ha sido tarea nada fácil acometer las profundas transformaciones sociales, políticas y económicas que desterraran para siempre las nocivas prácticas adquiridas en el nefasto período anterior (corrupción generalizada, clientelismo, enchufismo, amiguismo, etcétera) y acabar de esta forma con todo vestigio colonial.
La propia Carta Magna así lo establece taxativamente, separando los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pilares fundamentales de todo Estado de derecho que se precie; y no como antes, que la vida política estaba judicializada y la justicia politizada. Así, el Gobierno de la Nación sólo responde de su gestión ante la Asamblea Nacional, expresión de la soberanía popular; ésta legisla para todos los ciudadanos por igual, procediendo a la promulgación de los proyectos de ley que el Ejecutivo somete a su aprobación (presupuestos incluidos); y en el estamento judicial, son los propios jueces quienes eligen a sus órganos de gobierno, siendo el fiscal general del Estado elegido por la carrera fiscal. ¿Qué aberración política-jurídica es ésa de que los partidos políticos tengan sus "cuotas" de jueces afines en los órganos del Poder Judicial, y que al fiscal general del Estado lo nombre el Gobierno de turno?
Hay una diferencia sustancial: mientras España sigue siendo una decadente e intervencionista "partitocracia", Canarias -que afortunadamente ya no es colonia española-, se está consolidando como una auténtica y genuina democracia: participativa, plural, respetuosa con las minorías, y en todo un paradigma de Estado moderno del siglo XXI, como mandan los cánones.
Pero, el gran reto al que se enfrenta el Gobierno canario -bisoño, pero con un gran espíritu de servicio a la patria- es la política exterior. La apretada agenda internacional del Ejecutivo contempla la firma y ratificación de todos los acuerdos y tratados internacionales en vigor auspiciados por la ONU, incluida la Tercera Conferencia sobre el Derecho del Mar de 1982; el establecimiento de relaciones diplomáticas con los 53 Estados restantes de la Unión Africana (con embajador permanente en Abdis Abbeba); con los Estados miembros de la Unión Europea (con embajador volante en Bruselas); con la Organización de Estados Americanos (OEA), con representación diplomática en todos los países a los que emigraron los canarios; especialmente, en la llamada "Octava Isla", Venezuela, potencia emergente en Latinoamérica, con cuyo Gobierno se firmará en breve un histórico acuerdo de amistad y cooperación que garantizará el futuro suministro energético de Canarias, y reportará enormes beneficios para ambas Repúblicas. Asimismo, la RFC tendrá embajadas en todos los Estados que conforman el G 8, y en el Estado Vaticano, al nombrar la Santa Sede su nuncio apostólico para Canarias, dado que, en tanto que Estado soberano, ya no depende de la Archidiócesis de Sevilla (España).
Y, por supuesto, con Rusia, China e India y países emergentes a los que Canarias puede ofrecer su "know how" en materia de aguas, energías alternativas, turismo, ordenación del territorio y otros. Con los Estados Unidos es otra historia. Ya que si bien en su día fueron colonia (siendo los canarios quienes fundaran San Antonio de Texas), la política exterior USA de la anterior administración republicana de George W. Bush no difiere sustancialmente, salvo en los modos y las formas, de la ejercida por la actual administración demócrata de Barak Obama -que también ha asumido la Iniciativa Clinton- y cuyo objetivo no es otro que dominar el mundo como el nuevo Imperio.
Prueba evidente es que Washington ha construido una inmensa base militar en la región de Tan-Tan (Marruecos), al norte del Sahara Occidental (que el Estado marroquí considera "sus provincias del Sur"), donde se ha instalado la sede del Africon, el Comando África de sus ejércitos, con misión de controlar militarmente el continente africano. Es por ello que el Gobierno canario está sopesando seriamente la posibilidad de replantearse el previsto Acuerdo de Cooperación y Defensa con EEUU; ya que, pese a estar las tropas norteamericanas ahí enfrente, el trato preferencial de los Estados Unidos al Reino de Marruecos (bastión del fundamentalismo islámico en la zona) como socio privilegiado y su tradicional alianza estratégica, unidas a las pretensiones de Marruecos sobre Canarias, sería como "poner a la zorra a cuidar el gallinero"?
La política exterior de Canarias se fundamenta, pues, en tres ejes esenciales: África, Europa y América y, dada su reconocida vocación internacionalista (ahora Canarias se "globaliza" sola) pero, sobre todo, por la privilegiada situación geográfica del Archipiélago, Canarias pretende mantener buenas relaciones de amistad y cooperación con todos los países del mundo, lo que permitirá, de una vez por todas, rentabilizar en beneficio propio su envidiable "renta de situación", que históricamente fueron las "plusvalías de la colonización" de las que se beneficiaba España exclusivamente. ¡Por fortuna, eso se acabó!, y Canarias, ¡por fin!, será la única beneficiaria de esos indudables activos en función de los sagrados intereses nacionales, y los legítimos derechos del pueblo canario a disponer de los recursos naturales de su territorio, ¡petróleo incluido!
Con respecto al área geopolítica del Archipiélago, es importante resaltar que Canarias es la quinta potencia en el ránking africano, detrás de Sudáfrica, Nigeria, Argelia y Marruecos, gracias a su PIB, renta per cápita, desarrollo e I+D+I, infraestructuras, transportes y comunicaciones. En este sentido, conviene señalar que la RFC ya es considerada oficialmente país ACP (África, Caribe, Pacífico), con las innumerables contrapartidas que ello conlleva; no sólo por las ayudas de los instrumentos europeos de vecindad y otros, sino porque Canarias ya no está sujeta a la impuesta libre circulación de personas ni a la PAC ni a la OCM. Recuérdese que a pesar de que Canarias estaba considerada como RUP (con el famoso REA), países terceros -caso de Marruecos, con un Tratado Preferencial con la UE- tenían más ventajas para colocar sus producciones hortofrutícolas en los mercados comunitarios que el propio Archipiélago canario, supuesto territorio europeo. ¡Incongruencias y contradicciones del colonialismo!
Otra de las iniciativas del Gobierno canario consiste en relanzar el papel de la macaronesia como biodiversidad mundial y espacio común atlántico de los Archipiélagos que la componen: Azores, Madeira, Canarias y Cabo Verde, para contribuir al desarrollo de la región, en la que Canarias ocupa un lugar preponderante.
De vital importancia para el futuro del Estado archipelágico canario son los proyectos financiados por el BAD (Banco Africano de Desarrollo), entre los que destacan el puente marítimo Gran Tarajal-Tarfaya (tantas veces boicoteado por España), y el oleoducto submarino Canarias-Marruecos, pendiente del cierre del acuerdo entre los dos Gobiernos y de los estudios geomorfológicos de la plataforma continental. En estos importantes proyectos, que posibilitan la "continuidad territorial" de Canarias -tan escasa de espacio vital-, "por otra parte han sido determinantes los apoyos del FMI y BM, que han avalado con sus respectivos informes favorables la solidez de la economía canaria, la fortaleza de su moneda y el futuro del Archipiélago como estratégico enclave tricontinental y, por tanto, nexo de unión entre África, Europa y América".
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