SUELO ir una sola vez en semana a la Biblioteca Pública de mi pueblo para retirar un libro breve: ensayo, biografías, artículos periodísticos de grandes escritores... y nada más. No puedo, a estas alturas, con una novela. Mi último intento con "La catedral del mar" no dio resultado, y no precisamente por culpa de la novela, tan ensalzada por todos los críticos. Alguna vez me llevo el suplemento cultural de "El Mundo", en el que aparece indefectiblemente un artículo del académico don Luis María Anson, al que suelo leer con agrado por su interés de contenido y por su léxico. Aprendo mucho con los artículos de don Luis María, aunque me choca un poco que un académico pueda ser leísta. Pero ya estoy acostumbrado. Lo fue don Camilo José y lo fue también el Sr. Azorín. Así que no sé qué decir.
El más reciente de los artículos que he leído del Sr. Anson comienza así: " Si un niño pide agua en castellano, en la mayoría de los colegios catalanes se le deja sin respuesta y sediento. Las órdenes provienen de Carod Rovira, obsesionado con erradicar el idioma de Marsé de la vida cotidiana de Cataluña...". No se me ocurre hacer el más mínimo comentario al respecto. Ustedes dirán. Yo, de política, cero.
Prosigo en mi tarea y me encuentro con estas palabras: "En todos los colegios, sin excepción, la inmersión en catalán y la persecución del castellano era un hecho".
Mi opinión personal es que en lugar de era debió escribirse eran, porque el sujeto de la oración es múltiple: se habla de inmersión y persecución. El verbo, por lo tanto, y según mi modesta opinión, debería ir en plural. Pero la frase a la que estoy haciendo referencia tiene que ser correcta, aunque yo no la vea así, porque no parece lógico que yo, un viejo maestro de escuela, se atreva a corregir a todo un académico. Y que me perdone don Luis María por mis dudas sobre su sintaxis. Sigo leyendo el suplemento cultural de "El Mundo" y en un breve recuadro que firma Borja Ortiz de Gondra aparece lo siguiente : "Debo de ser el único español que he venido a Nueva York no con la idea de llenar la maleta...". Yo, con toda la sinceridad del mundo, hubiera escrito "ha venido" en lugar de "he venido", porque noto que hay una referencia a tercera persona y no a la primera. Pero si don Borja Ortiz lo escribe como lo escribe, sus razones tendrá. Lo expongo así porque nunca he dicho "fui el primero que lo supe", sino "fui el primero que lo supo". No sé si la opinión de ustedes coincidirá con la mía.
Como todavía tengo en mis manos el dichoso suplemento, veo en un anuncio comercial y en letras grandotas estas palabras. "Si de pequeños escuchan ópera, de mayor se nota". Puede que sea cierto; pero me choca que se escriba la voz pequeños en plural mientras que mayor se ofrece en singular. El anuncio tiene cuatro patrocinadores. Por lo leído, saco la conclusión de que no se pusieron de acuerdo los anunciantes. Es, como ustedes saben, lo que suele ocurrir en todos los Parlamentos y en todos los Senados de todas las naciones, incluidas Samoa o Tanzania, donde supongo que también existirán esas cosas, aunque no se llamen Senado ni Parlamento, sino de otro modo.
Otro apunte más y termino. El escritor José Manuel Benítez Ariza, en la crítica que hace sobre la obra biográfica "Baudelaire" que escribió un día don César González Ruano, se atreve a decir: "Cuando un escritor escribe sobre otro, lo hace sobre sí mismo".
Dar esta afirmación como verdadera sería tanto como aceptar que González Ruano habla de sí mismo cuando habla de Baudelaire; que José Manuel Benítez Ariza habla de sí mismo cuando habla de Gonzalez Ruano. Y que yo hablo de mí mismo ahora que estoy comentando el artículo de Benítez Ariza.
¿Ustedes lo entienden? Yo tampoco. Lo que sí entiendo con absoluta claridad es que el suplemento literario de "El Mundo" me ha dado para mucho.
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