EL DÍA, La Laguna
A mediados de los años sesenta del pasado siglo, el proyecto de crear una Facultad de Medicina en La Laguna era aún un sueño pendiente de concretar. Algunos de los hombres que trabajaron para hacerlo realidad y los que, a continuación, se encargaron de consolidarlo y hacerlo crecer recibieron ayer un emotivo y merecido homenaje en la Universidad lagunera.
Este tributo se enmarcó en los actos conmemorativos del 40 aniversario de la Facultad, que fue precedido de la inauguración de la galería de retratos de decanos, que se ubica en la sala de juntas del decanato. Los anteriores responsables del centro -Miguel Guirao, José María Smith Ágreda, Julián Sanz, Javier Parache, Lucio Díaz-Flores, Antonio Sierra, Claudio Otón, Luis Hernández y Eduardo Doménech, actual rector de la ULL- recibieron el cariño y reconocimiento de sus antiguos alumnos y hoy colegas en el ejercicio de la medicina.
También fue protagonista de la velada la primera promoción de la Facultad, la que presenció y participó en el proceso de gestación del centro. Como representante de este colectivo intervino el oftalmólogo Miguel Ángel Serrano, que rememoró los episodios vividos a finales de los sesenta y se centró, de forma muy especial, en la figura del primer decano, Miguel Guirao, el hombre al que el entonces rector, Jesús Hernández Perera, convenció para que abandonase durante tres años Granada para poner los cimientos de la Facultad.
El trabajo de Guirao, de Hernández Perera, de José Miguel Galván Bello, presidente del Cabildo tinerfeño, y del anterior rector, Antonio González, junto al de quienes les sucedieron, posibilitó "una etapa de cuarenta años de floreciente desarrollo sanitario". La Facultad y el Hospital General y Clínico sirvieron de "revulsivo", de tal manera que, tal y como explica Miguel Ángel Serrano, "todo lo que hoy consideramos normal es producto de aquella época".
La de ayer fue "una tarde de agradecimiento y celebración" -como la definió el actual decano, Emilio Sanz- y en ella hubo tiempo para otros homenajes, los que se rindieron a las promociones quinta, décima y vigésima -de cuya graduación se cumplen, respectivamente, 30, 25 y 15 años- y a los profesores jubilados durante este año; entre ellos dos ex decanos, Díaz-Flores y Parache.
Si durante estos últimos cuarenta años la sanidad de las Islas ha cambiado de forma radical ha sido, en gran medida, gracias a la tarea desarrollada por los homenajeados. El tributo que ayer se les rindió es el de toda la sociedad canaria.
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