EFE, Caracas
La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de Venezuela notificó ayer a la cadena privada de televisión Globovisión la apertura de un expediente administrativo por supuesta instigación al magnicidio.
Al mismo tiempo, la Asamblea Nacional (AN) aprobó iniciar una investigación sobre la mencionada cadena de noticias y a los periodistas Leopoldo Castillo y Rafael Poleo por su supuesta "constante" instigación a delinquir y promover el asesinato del presidente venezolano, Hugo Chávez.
Representantes de Conatel notificaron al director de Globovisión, Alberto Federico Ravell, la apertura de un "expediente administrativo y proceso sancionatorio contra el canal y contra el programa Aló Ciudadano", que transmite todas las tardes.
La investigación se centra en unas declaraciones de Rafael Poleo, editor del diario opositor El Nuevo País, durante una entrevista transmitida en vivo el martes en el programa "Aló Ciudadano", que conduce Leopoldo Castillo.
Durante esa entrevista, Poleo dijo que "la trayectoria de Benito Mussolini y la de Hugo Chávez es igualita. Por eso, yo digo con preocupación que Hugo va a terminar como Mussolini: colgado y con la cabeza para abajo. Yo lo digo de manera precautelativa: cuídate, Hugo".
Ravell alegó en su defensa que la ley vigente señala que el operador, en este caso el canal, "no es responsable por los conceptos emitidos" por un entrevistado y que no ha violado ninguna norma.
"Espero que también le hayan abierto un expediente a Venezolana de Televisión para censurar las barbaridades que dice el presidente en todo horario, cuando hay público infantil", dijo.
Ravell citó como ejemplo las declaraciones de Chávez el pasado 11 de septiembre, cuando expulsó del país al embajador de EEUU, Patrick Duddy, aunque sin repetir las palabras textuales del mandatario.
"Ya basta de tanta mierda de ustedes, yanquis de mierda", declaró Chávez al expulsar al diplomático estadounidense durante un acto político nocturno transmitido por la televisión estatal, recordó el conocido periodista.
A su vez, un grupo de diputados de la Asamblea Nacional, donde el partido gubernamental tiene mayoría, también han pedido a la Fiscalía que, por el caso del presunto magnicidio, investigue a Globovisión, que ha sido calificada de "golpista" por el propio Chávez.
En septiembre, dirigentes oficialistas denunciaron que sectores opositores fraguaban un golpe de Estado y magnicidio, y al menos tres oficiales retirados permanecen detenidos por su supuesta implicación en una conspiración contra el presidente.
Mientras, los portavoces de la oposición han rechazado las reiteradas acusaciones por parte del Gobierno en su contra, y argumentan que las denuncias de magnicidio son un "invento" de Chávez para tratar de tapar escándalos de corrupción nacionales e internacionales.
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