NO SOY un experto en economía ni nada parecido. Aparte de mis conocimientos lógicos de la economía casera, la de las cuentas de la vieja, solamente dispongo de los conocimientos de haber aprobado la asignatura Economía en la Escuela Superior de Arquitectura. Por tanto en lo que voy a exponer a continuación puedo cometer errores de apreciación o de exposición. Realmente estoy, me imagino que como Vds., abrumado con tal número de noticias por todos los medios de comunicación: prensa, radio, televisión? sobre la crisis que nos agobia y nos preocupa, y encima dicen que lo peor está aún por llegar, ¿aumento de la inflación?, y sobre todo el paro, con el despido masivo que se está produciendo y que en Canarias es importante. Lo que está claro es que si quisiéramos resumir lo que está pasando se podría expresar llamándolo "crisis de confianza". ¿Cómo vamos a creer a un gobierno que hasta hace muy poco negaba la crisis y que ahora dicen que es la peor? Según muchos medios, "nos han mentido" como con las negociaciones con la banda terrorista ETA, después reconocidas.
Recuerdo que cuando llegó Aznar al poder después de la época de gobierno de Felipe González, con la corrupción a todos los niveles a la orden del día, con ministros y secretarios de Estado en la cárcel ¡hasta el director del Banco de España!, dedicó prácticamente su primer período de mandato a conseguir precisamente eso, la confianza. Era una época de intereses al 20%, de niveles de paro al 20% también, de inflación galopante. Tuvo que tomar medidas impopulares como la congelación de sueldos a los funcionarios. ¡Eso entra en el sueldo de todo gobernante que se precie!, pero de no reunir ninguna de las condiciones para entrar en el euro consiguió lograrlas y entrar en esa Europa que nos garantiza tantas cosas. Antes, recuerden, la solución contra este tipo de cosas era devaluar la moneda, con lo que los ahorros de toda una vida se volatizaban y había un importante aumento de precios; ahora la solvencia, al menos hasta ahora, del Banco Central Europeo nos permite no llegar a tan traumática medida. Curiosamente, el ministro de Economía que nos llevó a tan triste situación entonces es el mismo que "disfrutamos" ahora, Pedro Solbes. Aquellas medidas "impopulares" tomadas por Aznar, que dieron buen resultado y fortalecieron la economía nacional, fueron reconocidas por la sociedad y en las siguientes elecciones consiguió mayoría absoluta.
Después vino su inaudita y hasta ahora desconocida en España renuncia a continuar su mandato más allá de los ocho años, y ocurrió lo del 11-M, terrible suceso aún por aclarar en muchos de sus aspectos, y que cambió las encuestas, todas favorables a un nuevo gobierno del PP. Soy de los que piensa que si Aznar, con su claridad y rotundidad, hubiese continuado, otra cosa podría estar sucediendo en estos momentos pues la oposición realizada por el PP, que, no olvidemos, hasta ahora representa casi la mitad de la población española, se pierde en débiles y amables reproches, fácilmente contestados por el propio ZP o la vicepresidenta, mucho más contundentes, y que son capaces de decir con la misma rotundidad blanco o negro según convenga. Habría que dejar claro que el PP, tachado de antipatriota en muchas ocasiones, lleva mucho tiempo hablando y exponiendo la crisis que se nos echaba encima, y el gobierno lo negaba hasta que no ha podido ocultarlo, en lugar de tomar medidas, medidas adecuadas no sólo inyectar dinero a los bancos y entidades financieras. No me cabe duda de que es preciso que el sistema bancario no se hunda y que no cunda el pánico, pero tampoco me parece justo, como hombre de a pie, que cuando se ganaban millones y millones, nadie decía ni pío, y ahora, con las vacas flacas es necesario arrimar el hombro, porque tampoco me cabe duda de que todo este derroche lo terminará pagando el hombre de la calle, vía impuestos, lo más seguro, y/o vía restricciones de ayudas o prestaciones.
En Inglaterra, su primer ministro, Gordon Brown, ha solicitado "castigo" para los irresponsables directivos de las entidades financieras que han asumido demasiados riesgos, han cobrado elevadas primas y han perjudicado a los accionistas, entre otras medidas con unas remuneraciones elevadísimas para sus altos directivos o ejecutivos, y unos contratos blindados que han supuesto cantidades enormes de muchos ceros cuando uno de estos directivos ha cesado en el puesto. Creo que está en la mente de todos cuando esto se ha producido en España, con fusiones, etc. Curiosamente, sin embargo ha sido cesado en Inglaterra precisamente uno de los ejecutivos de uno de sus bancos, por llevarlo a la ruina, y ha pasado a otra situación ¡con una pensión de 800.000 libras anuales!, ¡ y eso que fue el causante con sus medidas de la ruina del banco! Los ciclos económicos han existido siempre. Ha habido buenos y malos momentos, y se ha podido estar mejor o peor preparados, pero de ahí a decir que esto debería significar la muerte del capitalismo o libre mercado como lo entendemos actualmente hay un abismo. Ocurre como con la democracia, que con todos los defectos es la mejor forma de gobierno, pues el capitalismo actual, con todos sus defectos que los tiene, como la falta de un riguroso control y regulación por los Estados y organismos adecuados como los bancos centrales, será siempre preferible a un férreo control del Estado, como ha ocurrido y aún ocurre en las dictaduras. No me cabe la menor duda de que en gran manera esta debacle se ha producido por una falta de inspección y control adecuado. Tristemente ocurre en todos los ámbitos: construcción de infraestructuras, carreteras que se destrozan tan pronto las precipitaciones son superiores a lo normal; en el ámbito sanitario; en el control de las mercancías que entran por los puertos y aeropuertos (la mosca blanca y multitud de plagas?), etc.
Termino por hoy con el deseo de que se recupere la confianza de la sociedad con el sistema, de los bancos entre sí, de unas naciones con otras, porque, si no, vamos al desastre y para lograrlo, hay que empezar diciendo la verdad por los gobiernos a los ciudadanos, sin alarmarlos indebidamente, pero con realismo y honradez. Habrá que tomar medidas adecuadas, a lo peor algunas impopulares, que en principio pueda parecer que le harán perder votos al partido gobernante, pero que si dan resultado, serán recompensados como Aznar en su momento. Algunas de esas medidas podrían ser (ABC, 16-10-08): eliminar los paraísos fiscales (difícil), endurecer las condiciones para las inversiones de alto riesgo, elevar el tope de los depósitos bancarios, supervisar con más firmeza la actuación de los bancos transnacionales, controlar la actividad de las agencias de calificación, cambiar el sistema contable de los bancos para ponderar más el valor real de los activos, y por último moderar el sueldo de los grandes ejecutivos y sus indemnizaciones, especialmente en casos de quiebra, controlando los contratos blindados de los mismos y evitando abusos, aunque sean tomados legalmente.
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