EFE, Islamabad
Al menos 45 integristas y dos soldados murieron ayer en los combates librados en regiones del noroeste paquistaní en las que el Ejército está llevando a cabo operaciones militares, según informó el portavoz de las Fuerzas Armadas Murad Khan.
El Ejército "completó una operación de rastreo" de insurgentes en la zona de Khawzakhela del valle de Swat, perteneciente a la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP), en la que murieron al menos 25 integristas en combates con las fuerzas de seguridad, según Khan.
La fuente agregó que en los enfrentamientos también fallecieron dos soldados.
Las fuerzas de seguridad desarrollan en Swat desde finales de julio una ofensiva contra la insurgencia talibán local, en la que aseguran haber acabado con la vida de cerca de medio millar de integristas.
Las tropas gubernamentales también llevan a cabo actualmente una ofensiva contra los talibanes en la región tribal de Bajaur, en la frontera con Afganistán, donde ayer otros 20 integristas murieron en bombardeos de helicópteros militares en la zona de Chaharmang.
Khan explicó que, tras varias semanas de acción militar en las que más de un millar de insurgentes han fallecido, los lugareños de Bajaur han constituido varias milicias "formadas por miles de personas" para combatir a los talibanes.
A su vez, en otro episodio de violencia en el noroeste paquistaní, cuatro personas resultaron heridas ayer en la demarcación de Dir, situada en la NWFP, por la explosión de una bomba al paso del vehículo del político del Partido Nacionalista Awami (ANP) Samin Jan, que también resultó herido a causa de la bomba, que fue detonada por control remoto en la zona de Varri.
En las últimas dos semanas, otros dos importantes políticos de esta formación laica y pastún, que gobierna la región, han sido objeto de atentados, aunque han salido ilesos.
En otro orden de cosas, un consejo de líderes tribales anunció ayer un alto el fuego para la región tribal paquistaní de Kurram, en la frontera con Afganistán, donde en los últimos dos meses más de medio millar de personas han muerto en combates entre grupos rivales.
Según el canal privado Geo TV, el acuerdo se produce después de tres días de negociaciones en Islamabad entre 30 representantes de las tribus "tori" y "bangash", que pertenecen a las ramas chiíta y suní del Islam y que desde principios de agosto han mantenido duros enfrentamientos.
Las dos partes se han comprometido a abandonar sus campos de combate en la zona de conflicto y a castigar con una multa de 20 millones de rupias (unos 415.000 dólares) a todo aquel que viole el acuerdo.
Del mismo modo, la asamblea tribal ("jirga") ha dado su visto bueno a las administraciones locales para que acaben con la vida de aquellos que se nieguen a abandonar sus posiciones de combate.
La tribu chiíta de "tori" había solicitado en las últimas semanas al Gobierno que mediase para resolver el conflicto, ya que integristas de otros puntos estaban acudiendo a ayudar a la tribu "bangash", pero finalmente el Ejército no lanzó ninguna operación en la zona.
Por su parte, los representantes de la tribu "bangash" denunciaron que al menos 28 localidades con una mayoría de población suní han sido saqueadas y destruidas, unos hechos que los chiítas han negado.
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