EFE, Luxemburgo
La UE acogió ayer con "satisfacción" la retirada rusa de las zonas acordadas de Georgia, pero varios países pidieron dejar suspendidas las negociaciones estratégicas con el Kremlin hasta que se despejen los problemas para el retorno a sus hogares de los desplazados por la guerra del pasado agosto.
Los ministros de Asuntos Exteriores, reunidos en Luxemburgo, reconocieron la necesidad de firmar con los rusos un futuro partenariado estratégico en materias como la energía, pero no lograron ponerse de acuerdo en un calendario de negociaciones.
Varios ministros coincidieron en que sería adecuado que se retomara el diálogo antes de la Cumbre bilateral del 14 de noviembre en Niza, cuya celebración nadie puso en duda.
Este hecho, según el titular de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, "es positivo" y muestra que hay "voluntad de diálogo".
Para recuperar el diálogo estratégico para el acuerdo de asociación, una serie de países -los bálticos, Polonia, Suecia y Reino Unido- afirman que quieren esperar a ver el comportamiento de Rusia en sus conversaciones con Georgia, que se iniciarán en Ginebra el próximo día 15.
La UE recalcó en sus conclusiones que en dicho foro deberán aclararse temas pendientes, como el futuro de la estabilidad y la seguridad en la región, y "la cuestión urgente de las personas desplazadas" incluidas las que deben volver a Kodori y Akhalgori, territorios de mayoría georgiana dentro de Osetia del Sur.
El problema con estas dos zonas, explicó el ministro de Asuntos Exteriores francés, Bernard Kouchner, es que el propio parlamento georgiano votó hace dos años que pertenecían a Osetia del Sur, y en el plan de paz de seis puntos que puso fin a las hostilidades no se mencionan los territorios.
"No caímos", reconoció el ministro francés antes de afirmar que "todo se ha hecho muy deprisa, en dos meses, y nadie reprocha a la UE su trabajo, pero no hemos hecho milagros".
Entre los principales logros de la UE en este proceso citó el rápido despliegue de 300 observadores en las zonas que debían abandonar las tropas rusas, un avance que agradeció al jefe de la diplomacia europea, Javier Solana.
Kouchner recalcó que los rusos se han retirado de las partes en las que ahora patrullan los europeos, adyacentes a las provincias secesionistas, y así han cumplido "estrictamente" lo que señalaba el plan de paz.
De este modo, por el momento los jefes de Estado y Gobierno han optado por seguir discutiendo sobre el futuro de las relaciones con Rusia en la Cumbre de mañana y el jueves.
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