Llevo más de quince años colaborando activamente con el proyecto del Partido Popular de Tenerife. Primero en Güímar, en la década de los noventa, y ahora, desde hace unos años, en Granadilla de Abona. Además, desde septiembre de 2007 tengo la responsabilidad de desempeñar la Secretaría General del Partido Popular de Tenerife y tuve el orgullo de figurar en cuarto lugar en la candidatura provincial del Partido Popular en las últimas elecciones generales.
En ese tiempo he ejercido profesionalmente como coordinadora de actividades en el colegio CAMP Reina Sofía de Güímar y en el colegio las Torres de Adeje, atendiendo en ambos casos a niños con deficiencias psíquicas y físicas, y también he trabajado como monitora de acciones socioeducativas para menores y jóvenes inmigrantes en el centro de acogida de San Isidro.
Ésa es, a grandes rasgos, mi experiencia política y profesional. Soy una mujer tinerfeña, normal y corriente, que junto a muchos otros hombres y mujeres sencillos formamos lo que es hoy el Partido Popular de Tenerife. Un partido de centro, moderado y, en lo posible, siempre atento a las inquietudes de la sociedad tinerfeña.
Entiendo la política como un servicio a los demás, a los ciudadanos, y lo digo de veras. Soy de las que creo que a un partido, a una organización cualquiera, quienes lo hacen grande o pequeño, no es tanto su ideología sino la calidad de las personas que lo forman y su capacidad para no situarse como protagonistas de la realidad y ceder ese puesto a los vecinos, a la sociedad.
Desde el respeto sincero a todos los compañeros de partido, a sus derechos y a sus opiniones, no entiendo ni comparto una visión personalista de la vida pública donde los políticos tenemos la razón por el simple hecho de desempeñar un cargo público o sentarse en esta o en aquella institución representando a nuestro partido.
Como decía antes, creo en la sencillez y en la humildad como las virtudes más preciadas que adornan a los buenos políticos, como creo que los buenos políticos no son los que hablan mucho sino los que saben escuchar a los demás, a sus compañeros de partido y, sobre todo, a los vecinos a los que se deben.
Pero junto a la humildad, el trabajo bien hecho es sin duda el gran patrimonio de los buenos políticos y en esto no basta con trabajar mucho, ni trabajar las 24 horas del día. Es necesario trabajar bien, de la mano de todos, de tus compañeros y de los ciudadanos, atender a los demás y no que los demás le tengan que atender a uno, y estar siempre dispuesto a sumar, a unir esfuerzos e ilusiones por el bien del conjunto, no de uno mismo. Unidad que es fortaleza en todos los órdenes de la vida. En la familia, donde a pesar de las adversidades de la vida, siempre hay un bien superior que nos ayuda a avanzar juntos por el bien del grupo. En el trabajo diario, donde cada uno tiene su opinión pero donde sabemos que, si cada uno hace bien su labor, los proyectos, las obligaciones, se sacan adelante con éxito.
Y por supuesto en el partido, en este caso en el Partido Popular de Tenerife, donde desde hace años y bajo la presidencia de Cristina Tavío se nos ofrece a todos, en la capital, en el Norte y también aquí en el Sur, la libertad para decidir por nosotros mismos pero donde también se nos exige la responsabilidad de representar y trabajar por nuestro partido y, por descontado, trabajar por los ciudadanos, nos hayan o no elegido en las urnas.
Los hombres y mujeres que forman hoy el Partido Popular de Tenerife no somos máquinas. Tenemos cara y ojos, nombre y apellidos, tenemos opinión y, cada vez más, criterio propio. Queremos seguir siendo escuchados y respetados como hasta ahora y ni en el Sur ni en el Norte, ni en la capital, queremos ser tutelados por nadie en particular y sí contar al frente de nuestra organización con alguien que sea como nosotros. Alguien que sea uno de nosotros, uno más del equipo.
* Secretaria General del Partido Popular de Tenerife
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