M. GÓMEZ, S/C de Tenerife
Uno de los compromisos que el actual rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Eduardo Doménech, adoptó antes de acceder al cargo podría materializarse a lo largo de este mismo curso. La institución pondrá en marcha el próximo año un servicio de inspección dirigido a verificar si el profesorado y el personal de administración y servicios cumplen con las obligaciones que tienen encomendadas.
Para que el objetivo marcado por el rectorado pueda hacerse realidad es necesario que el Ejecutivo regional dé su visto bueno a la reforma de la relación de puestos de trabajo (RPT) de la ULL. La Dirección General de Universidades debe emitir un informe sobre esta propuesta para remitirla al Consejo de Gobierno, que ha de aprobarla en última instancia. Este trámite aún no se ha cumplimentado, pese a que ya han transcurrido tres meses desde que la propia Universidad aprobó la modificación de su RPT. Por ello, la institución académica urge a la Administración autonómica a completar el proceso que, además, facilitará la modernización de la estructura administrativa del centro.
El servicio estará integrado por un inspector -personal de confianza nombrado directamente por el rector- y diverso personal administrativo que será elegido a través de un proceso selectivo interno para cuya convocatoria es necesario, en primer lugar, que el Gobierno dé luz verde a la relación de puestos de trabajo.
Según Eduardo Doménech, este organismo "velará por que realmente se imparta lo que está contenido en los planes docentes y por que se cumpla el horario del profesorado, pero también afectará al personal de administración y servicios". No obstante, aclara que "el 99% de estos trabajadores cumple con sus funciones".
Aunque el rector no cree que la situación en que ha vivido hasta el momento este personal "incumplidor" pueda definirse como de "impunidad", sí admite que la falta de un servicio de inspección ha dificultado el control de este profesorado. "Si un docente no acude a clase o a un examen tiene que haber una denuncia previa, y a veces los alumnos temen represalias, que el profesor pueda endurecer sus exigencias. Con el servicio esto se subsana en parte, porque no sólo va a actuar bajo denuncia, sino que, de forma aleatoria, irá a los centros para comprobar si se cumple con las funciones establecidas. Es un sistema de garantía de que se va a vigilar y se va a cumplir", detalla Doménech.
La creación de este instrumento se contiene en el Plan Estratégico aprobado recientemente por la ULL, que también contempla, dentro del mismo servicio, una unidad administrativa especializada "para la supervisión y control del cumplimiento de los planes de organización docente, el régimen de licencias y permisos y las bajas del personal de la ULL".
No obstante, en el mismo documento se advierte de que "más allá de ciertas medidas iniciales de control, dirigidas a detectar los comportamientos inadmisibles de incumplimiento y deslealtad con los objetivos de la organización, las medidas coactivas tienden a crear un clima de desconfianza y penalización colectiva que genera efectos perniciosos en el ambiente laboral y la productividad". Por esta razón, la comisión que elaboró el Plan Estratégico considera más eficaces las actuaciones "organizativas y formativas".
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