4) Ahora quiero dedicar unas breves líneas al fenómeno de la "bipolarización". Estoy verdaderamente harto de que los candidatos perdedores de todos los partidos, incluido CC, utilicen la "bipolarización" para justificar el fracaso. Ya está bien de engañarse a sí mismos, de buscar excusas. Siempre hubo y siempre habrá -en mayor o menor medida- "bipolarización". Yo he sido candidato de CC en dos elecciones generales (2000 y 2004) y en ellas también decíamos que no eran "nuestras" elecciones, a diferencia de las autonómicas y municipales. Nos quejábamos de que los poderosos medios de comunicación a nivel estatal (los grandes grupos y cadenas de televisión, radio y prensa) fomentaban el bipartidismo, pero ese era el escenario y hacíamos lo que podíamos. En el año 2000 gané un escaño al Senado por Tenerife, el PP obtuvo dos senadores y el PSOE se quedó sin senadores por esta isla. En el año 2004 el PP perdió "de un golpe" los dos senadores, que ganó el PSOE, y CC conservó un senador por Tenerife, Ricardo Melchior; Alonso Arroyo perdió, se quedó fuera, pero CC conservó su senador, que era lo verdaderamente importante. Ahora el PSOE ha conservado los dos senadores y el tercero se lo arrebató el PP a CC. Esta vez perdieron Ricardo Melchior y también CC; y ganaron Antonio Alarcó y el PP.
La regla inexorable que rige la adjudicación de los tres escaños al Senado por Tenerife es que la fuerza más votada obtiene dos senadores y la segunda fuerza más votada uno. Si en las próximas elecciones generales CC vuelve a ser tercera fuerza se quedará sin senador, aunque presente un candidato de gran valía.
5) ¿Cómo explicar las encuestas que ha encargado CC que indican que un elevado porcentaje de los canarios se "siente" nacionalista o, más concretamente, que el 70% de los canarios "reconoce" que en nuestra Comunidad Autónoma es necesaria una fuerza nacionalista? ¿Por qué no se refleja este alto grado de "reconocimiento", este "sentimiento de canariedad", en los resultados electorales? Quizá mi amigo Victoriano Ríos, nacionalista histórico, que con tanto entusiasmo celebra la aparición de este tipo de encuestas, pueda aportar luz en esta aparente contradicción. Yo, modestamente, opino que existe un alto grado de desencanto y decepción con las formaciones nacionalistas actuales y con sus líderes, una pérdida de confianza y de credibilidad, lo que explicaría en parte el elevado índice de abstención que padecen las Islas, superior a la media nacional. Si esto es así el partido más perjudicado por la abstención sería Coalición Canaria.
Mensajes electorales equivocados y colectivos olvidados
Ahora quiero hacer unas consideraciones sobre la idoneidad, la suficiencia de los mensajes electorales de CC y sobre su grado de transmisión a la sociedad canaria.
Para empezar, hay que partir de la premisa de que la sociedad canaria actual está compuesta mayoritariamente por una clase media urbana. Tenerife, por ejemplo, es hoy en día, en gran medida, una isla-ciudad, porque es urbana no solamente el área metropolitana, la conurbación de Santa Cruz-La Laguna-Tegueste-El Rosario, sino también grandes zonas en el sur de la isla: Valle de Güímar, Granadilla, San Miguel, Arona, Adeje, etc. Y también en el norte: Valle de la Orotava (La Orotava, Los Realejos y Puerto de la Cruz), Icod, etc. Como decía antes, Tenerife (425 habitantes por kilómetro cuadrado) es casi una isla-ciudad y Gran Canaria (523 habitantes por kilómetro cuadrado) es aún más urbana. La densidad de población media española es de 89 habitantes por kilómetro cuadrado.
Pues bien, en este contexto considero que apelar reiteradamente en la campaña electoral a "la bendita tierra canaria", a "la patria canaria" y al "nacionalismo terruñero" no son los mensajes más adecuados para ilusionar y seducir a la compleja, diversa y extensa clase media urbana que, como decía anteriormente, compone mayoritariamente nuestra sociedad actual. El mensaje folclórico-poético-bucólico-campestre-pastoril no llega, no le dice nada a amplias capas de nuestra sociedad y es, por decirlo suavemente, anticuado, está gastado, desfasado. ¡Y tampoco estoy hablando de renunciar a defender nuestras genuinas señas de identidad!
Asumiendo que la actual sociedad canaria está estructurada mayoritariamente en clases medias urbanas, es muy oportuno recordar que las extintas Agrupaciones Independientes de Canarias, las AIC, en general, y ATI en particular, pero también Asamblea Canaria Nacionalista, posteriormente integrada en ICAN, se ufanaban, presumían, de haber nacido en los barrios y crecido de abajo hacia arriba, pero, con honrosas excepciones, esos orígenes, esa cercanía, se han ido olvidando. Se echa de menos la extraordinaria capacidad de comunicarse, conectarse y relacionarse con los vecinos y sus asociaciones de líderes tan carismáticos y populistas como Manuel Hermoso. CC necesita recuperar urgentemente esa capacidad de comunicación con los barrios.
Por otra parte, existen colectivos a los que el mensaje nacionalista apenas llega como, por ejemplo, las dos Universidades canarias, y también el mundo del arte y la cultura de nuestras islas y, por tanto, es necesario hacer un análisis de las causas de esta situación y diseñar estrategias de actuación para que CC tenga mayor presencia en estos colectivos sociales.
IV Congreso Nacional de CC
La organización de CC ha acordado que el próximo y trascendente Congreso Nacional del partido se celebre los días 25 y 26 de octubre en Las Palmas de Gran Canaria. Creo que esta es una magnífica y excelente oportunidad para debatir algunas de las cuestiones de fondo que he planteado en este escrito, como la revisión del proyecto político, la aprobación de un mandato del Congreso al órgano o a las personas pertinentes para iniciar urgentemente las conversaciones conducentes a hacer efectiva la unidad de todas las fuerzas nacionalistas canarias y el diseño de estrategias para recuperar la capacidad de comunicación con la sociedad y tener más presencia en la misma.
De cualquier forma, estos asuntos esenciales no se debatirían si el Congreso discurriese de una manera similar al último, celebrado en mayo de 2005, que fue un espectáculo alucinante, lamentable, triste y vergonzoso, donde los miembros del comité ejecutivo saliente hicieron, ellos mismos, la valoración de su gestión. ¡Que objetividad! Nos recordó el modelo de los regímenes totalitarios de partido único donde, a diferencia de los regímenes democráticos, no existe pluralismo político ni el más mínimo resquicio para la crítica.
Afortunadamente, parece que este grave error del III Congreso Nacional se va a corregir de cara al IV Congreso pues, de momento, se ha abierto un amplio debate precongresual, muy participativo, dando entrada a los militantes y simpatizantes tanto a nivel local, como comarcal e insular lo que, sin duda, enriquecerá la cita congresual.
Y ahora quiero plantear una cuestión que probablemente tenga cabida tanto en el marco del Congreso Nacional como de los Congresos Insulares que se celebrarán a continuación: ¿por qué no existen cargos orgánicos con dedicación exclusiva en los diferentes órganos de dirección del partido? No sé si sería a nivel de presidente nacional y presidentes insulares o, al menos, a nivel de secretarios generales (cargo de nueva creación) o secretarios de organización. ¿Por qué tienen que ser todos ellos altos cargos del Gobierno de Canarias, parlamentarios nacionales o autonómicos, presidentes o consejeros de Cabildos, alcaldes o concejales? ¿No tienen suficiente enjundia las tareas de partido? ¿No se precisa ser más eficiente en el funcionamiento y reforzar las estructuras del partido en la medida de las posibilidades como para exigir que algunos cargos orgánicos de dirección tengan dedicación exclusiva y sean, por tanto, incompatibles con el desempeño de cargos en las distintas Administraciones Públicas o en las Cámaras legislativas?
Finalmente, en este apartado, deseo hacer unas consideraciones sobre la presidencia de CC. Este asunto "sí toca", y de lleno, en el Congreso. Creo que hay que elegir a una persona con capacidad, conocimientos y experiencia suficientes, es decir, con sabiduría para liderar el partido hasta las próximas elecciones autonómicas y locales de 2011. Además, con marcada personalidad para que al frente del Comité Ejecutivo Nacional tenga poder político para ejecutar las resoluciones del Congreso y que no sea un amanuense actuando al dictado del Gobierno de Canarias. Es oportuno recordar aquí la relación que existe al respecto entre partido y gobierno en el caso del Partido Nacionalista Vasco (PNV). ¡Pero la diferencia sustancial con CC es que el PNV tiene más de 100 años de historia! De cualquier forma, espero que se presenten varios candidatos de las características que he indicado y que salga elegido el que tenga más apoyos.
A modo de conclusión
Hasta aquí he relatado las principales debilidades de CC, a saber: descenso progresivo en el número de votos obtenidos en los sucesivos comicios, tanto autonómicos y locales como generales, especialmente en la isla de Gran Canaria; existencia de diversas (demasiadas) fuerzas naciona- listas; desencanto y decepción de muchos canarios con las actuales formaciones nacionalistas y con sus líderes; y mensajes electorales no adecuados, con la consiguiente pérdida de capacidad de comunicación con la sociedad. A lo que hay que añadir el desgaste que lógicamente produce el hecho de que CC ha ostentado la presidencia del Gobierno de Canarias ininterrumpidamente desde 1993, es decir, desde hace quince años.
Asimismo, he mencionado una amenaza: el riesgo de pasar a ser la tercera fuerza en las próximas elecciones autonómicas, debido al crecimiento del PP. Y como oportunidad he citado el hecho que reflejan los sondeos del alto grado de reconocimiento por parte de los canarios de que en nuestra tierra es necesaria una fuerza nacionalista.
* Militante de CC
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