ESTÁ demostrado que los partidos estatales, PP y PSOE, tienen su sede y sus mandos en Las Palmas. En consecuencia, sólo favorecen a la tercera isla y desatienden a las demás. De forma especial, a Tenerife, de la que se llevan cuanto pueden. Esta semana hemos visto dos ejemplos que ilustran perfectamente cuanto decimos: no hay dinero para restaurar la catedral de La Laguna ni para reconstruir las casas de Masca destruidas tras el incendio de 2007. Masca es un caserío entrañable para Tenerife y los tinerfeños, además de un importante atractivo turístico.
NO existe la menor voluntad de estos partidos, como decimos, por favorecer a Tenerife. Tampoco parece que esté dispuesto a hacerlo CC. Deducimos de las actitudes de algunos dirigentes de esta formación que los nacionalistas oficiales están narcotizados, al igual que muchos tinerfeños, ante el latrocinio canarión. Y lo mismo podemos decir de ellos respecto a plantear en Madrid, en Bruselas y, si es preciso, también en Nueva York, que Canarias quiere recuperar su libertad como pueblo. Sin embargo, no parece que sea esta ?lo decimos una vez más?, la prioridad de los nacionalistas canarios. Vamos a ver qué queda de CC después de su congreso. Qué se inventan esta vez ya que, al parecer, no están dispuestos a reivindicar la libertad de nuestro pueblo, para seguir en la poltrona cobrando sueldos pagados por el pueblo. Posiblemente cambien algunas cosas sin la menor importancia para que todo siga igual. En definitiva, continuarán engañando al pueblo y abriéndose de "clancas" ante los políticos y políticas de Las Palmas.
DUELE la actitud de CC, porque esperábamos, al igual que muchísimos ciudadanos de estas sojuzgadas islas, una actitud distinta de sus dirigentes. Parece que nos equivocamos. Lo hemos dicho muchas veces y lo repetimos ahora: si un nacionalista no reivindica, de forma pacífica y mediante un diálogo inteligente, la libertad de su tierra, ¿qué coño de nacionalista es? Nos disculpamos ante el lector por esta subida de tono, pero no podemos evitar que nos hierva la sangre cuando pensamos en la indolencia de CC.
DE los dos partidos estatales implantados en Canarias, el más virulento contra Tenerife es el PP. El presidente regional de esta formación, José Manuel Soria, odia a Tenerife con el mismo empeño de Román Rodríguez, personaje singular y prescindible en lo político, cuya etapa al frente del Gobierno de Canarias fue nefasta para todas las islas, salvo para Canaria, a la que favoreció aún con más descaro que Antonio Castro Cordobez en su etapa de consejero de Obras Públicas. Soria, vicepresidente del Ejecutivo autonómico y consejero de Economía, ha dicho que le gustaría quitarnos la publicidad institucional, aunque no puede porque lo impide la ley y hay jurisprudencia establecida al respecto. Vean ustedes qué paradigma de político demócrata y amante de la igualdad y la equidad.
ESTÁ claro que ni Soria, ni nadie, podría decir lo mismo de un periódico de Las Palmas sin que los políticos canariones, culpables de la desunión del Archipiélago por su codicia y ambición, organizasen un jaleo que se oiría al otro lado del Atlántico. En cambio, como la perjudicada es la isla de Tenerife, silencio de los políticos tinerfeños. ¡Cuánta podredumbre!
Da igual. Ni le tememos al PP ni nos quita el sueño el PSOE, ahora empeñado en atiborrarnos con multas por las frecuencias de nuestra emisora de radio. A nosotros sí; a los demás, no. Naturalmente, somos nosotros, y no los demás quienes pedimos la libertad para esta tierra y quienes decimos que el "gran" no le corresponde a Canaria. Por otra parte, resultan comprensibles esos ataques del PSOE. Los socialistas responden a la disciplina de Madrid y de Las Palmas. Ahora les han ordenado que consigan el silencio de EL DÍA, y están desesperados por contentar a sus amos. Y eso que nuestro periódico sacó de las catacumbas al PSOE tinerfeño. Desde la transición, siempre han tenido sus políticos abiertas las puertas de esta casa. Hemos dedicado kilómetros de papel impreso a difundir sus ideas e inquietudes. Vean ustedes cuál es el pago que recibimos a cambio de esta generosa actitud. Porque el PSOE no sólo se ensaña con nosotros mediante las multas multimillonarias en pesetas. También nos acusa de racismo y xenofobia ?tendrán que demostrarlo?, pues con tal de callarnos no reparan en medios. En definitiva, así son y así actúan los partidos estatales, junto con sus secuaces y "secuazas" en Tenerife. Del PSOE, poco podemos esperar. Ya dijo el cardenal Pacelli, Papa de la Iglesia Católica con el nombre de Pío XII, que el socialcomunismo es intrínsecamente perverso. Mucho más, añadimos nosotros, de lo que pudo imaginar Su Santidad. ¿Se referiría el Pontífice a lo mismo que padecemos ahora nosotros?
SIN embargo, no merece la pena que nos extendamos en estas infamias. Nos ha llamado la atención el artículo publicado el jueves por nuestro colaborador Juan Jesús Ayala, con el título "¿Miramos hacia atrás, Canarias lejos?". Ciertamente, no sabemos por qué Ayala titula su comentario de esta forma. Ayala es un buen político, una buena persona y un gran profesional de la Medicina, pero resulta críptico como articulista. Por eso, utilizando nuestro nomenclátor, hemos de incluirlo en la categoría de los nacionalistas teóricos. Goza de nuestras simpatías porque es nacionalista, pero tememos que es de los que están narcotizados por el miedo.
COINCIDIMOS con Juan Jesús Ayala en que debemos mirar hacia atrás; lo suficientemente atrás en la historia para recordar cómo fue masacrado un pueblo pacífico por los conquistadores españoles. Hombres, mujeres y niños exterminados sin piedad, vendidos como esclavos los supervivientes, desposeídos todos de sus tierras, sojuzgada y sometida una nación noble que hasta ese momento era dueña de su destino. Si es esa la mirada que menciona Ayala, estamos de acuerdo con él.
TAMBIÉN es posible que Ayala se refiera a la distancia que media entre las Islas y las costas peninsulares cuando habla de Canarias lejos. Idea en la que también estamos de acuerdo. Igualmente coincidimos con él en que aquí no cabe un referéndum de autodeterminación. Canarias ya estaba autodeterminada como país independiente antes de la conquista. Convocar una consulta para determinar esto sería tan absurdo como solicitar una votación para dilucidar si un ladrón, que nos ha robado los muebles de la casa, debe devolverlos. Naturalmente que debe devolverlos; eso no admite discusión.
Reproducimos un párrafo del mencionado artículo de Juan Jesús Ayala que, pese a su lenguaje críptico, consideramos de sumo interés para nuestros lectores:
"Mirando hacia atrás nos encontramos con un mar, un mapa y unas Islas con unas naves capitanas en busca de aventuras, de posesión de tierras y de esclavos. Y mirando hacia adelante con los ojos de la intuición nos podemos encontrar con la incertidumbre que ha señalado siempre la conciencia de los canarios en una espera de siglos. Y no por nada, simplemente porque es la geografía la que nos soporta, ahí nos ha situado y esa geografía define y amenaza. Cuestión que ha permanecido incrustada en la mente de los que quieren zarandear a la Islas como un velero entre un mar de sotavento.
Miremos hacia atrás si acaso para alejarnos de esa historia. Ahora es otra la que hay que remover o escribir. Ahora es la certeza de la proximidad lo que toca. Y para ello no existe otra alternativa que romper moldes, conductas y personalismos confusos que no se sabe ni por dónde andan, ya que hoy están en misa y mañana repicando. Hay que enviar a la porra la confusión y estar vigilantes al futuro y emplear la osadía, si es que se pretende llegar a él. Si no fuera así, seguiremos mirando hacia atrás y Canarias lejos, cada vez más lejos, que ya casi se nos escapa de las manos".
¿A quién se le escapa Canarias de las manos? Felizmente se les está escapando a los dominadores. La soberanía es irremediable e irreversible. Además de la disposición de la ONU, existe un mandato universal y divino: Dios ha querido que todos los hombres sean libres; disciplinados, pero sin amos.
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