EFE, Las Palmas
La ex esposa de San Ok Lee, presunto homicida de la niña coreana de once años asesinada en su casa de Gran Canaria, está convencida de que esa muerte pudo evitarse porque el hombre debió ir a la cárcel tiempo atrás, algo que evitó su "terror" a denunciar los malos tratos, que incluyeron "palizas diarias" y amenazas de muerte.
Así lo dijo en una entrevista a Efe Carmen Valentina Castro Pérez, madre de una hija del acusado de la muerte de la pequeña In Sil Oh, a quien presuntamente mató el sábado 30 de agosto pasado. El ahora detenido era amigo del padre de la víctima, según las autoridades policiales.
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