Las Meninas de Velázquez
Nuestro gran pintor, Velázquez,
las pintó con gran belleza;
las pintó con todo su arte,
y es algo, que en ninguna parte
se superará en grandeza.
Esta gran obra plasmó,
con señoras, que de niñas,
entraban en el Palacio
al servicio de la Reina,
y al servicio de sus hijas.
A esta servidumbre real,
que entraban de pequeñinas,
en su servicio integral
tenían nombre especial;
se llamaban: ¡las Meninas!
Y estas "pibas" bien pintadas
y cada una en su puesto;
en el Museo, colgadas,
pueden ser allí, admiradas
por cultos y analfabetos.
Y es grato a alguna mujer,
ser réplica de Menina.-
Sabe valuar el deber,
de esa atención, con placer
en su misión palatina.
Disfruta del personaje;
disfruta verse Menina,
y en cualquier clase y linaje,
la ves en cualquier paraje,
o al doblar cualquier esquina.
¡Qué maravilla, Velázquez,
hiciste con tus Meninas!
Tomás Montesdeoca Pérez
Nadie sabe el por qué
Se dice,
se dice que en otros tiempos,
en esta tierra canaria,
otra raza habitaba,
llamada la raza guanche,
raza noble y hospitalaria.
Nadie,
nadie sabe el por qué
esa raza se acabó,
como fue una raza noble
nada escrito nos dejó.
Que no inventen nombre raros,
qué no inventen escrituras,
ellos habitaban en cuevas,
vivían de la agricultura.
Si nos sentimos canarios
y sangre guanche tenemos,
¿por qué no vamos al campo,
lo mismo que ellos hicieron?
Del campo nos nace todo,
la vergüenza y la honradez
y nuestro propio alimento,
del campo nace también.
Carmelo Melo Delgado
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