V.M., Breña Alta
La Consejería de Medio Ambiente del Cabildo insular ofreció ayer en el aeropuerto viejo, en Breña Alta, una exhibición de los medios de que dispone para la lucha contraincendios forestales, una labor que se intensifica en la temporada de verano, cuando la alerta es máxima por el aumento de las temperaturas, lo que obliga a la puesta en marcha de una campaña de prevención y extinción que en 2008 se cierra oficialmente el día 15 de octubre, sin que se haya registrado ningún incendio.
El consejero del área, Julio Cabrera, reconoció que el balance de la campaña "está siendo muy positivo, ya que no hemos tenido incendios y se ha reducido el número de hectáreas afectadas por los diferentes conatos", en comparación con la temporada de 2007, "lo que nos hace pensar, además de circunstancias externas que han sido beneficiosas, que estamos en el camino correcto".
Estos datos satisfactorios se deben, según el responsable de Medio Ambiente, "a la concienciación y colaboración de la población y también, al trabajo de todas las personas, más de 400, que han participado en esta campaña, tanto personal propio del Cabildo como también trabajadores contratados para esta campaña y a la Brigada Especial Helitransportada para Incendios Forestales", con base en Puntagorda.
"Tuvimos suerte".- Pese a valorar el esfuerzo del personal, Julio Cabrera es consciente también de que "hemos tenido suerte porque la mayoría de conatos no fueron muy grandes; es su mayoría han sido producidos por quemas de rastrojos que se dejan pensando que están apagados y que a la postre se mantienen encendidos, provocando pequeños fuegos que se han podido controlar", destacando además que "no se han registrado temperaturas muy elevadas en la Isla para ser verano, al menos no durante muchos días, sino en fechas muy determinadas. La verdad es que ha sido un verano bastante tranquilo y podemos estar satisfechos".
Pese a la colaboración de la ciudadanía, siempre existen desaprensivos que intentan, de forma deliberada, quemar los montes de la Isla. En este sentido, Julio Cabrera dijo que el conato más peligroso "fue en Fuencaliente, a la una de la mañana, y tuvimos miedo de que se pudiera convertir en un gran incendio porque estaba en una zona de pinar, donde las llamas avanzan a una velocidad muy grande. Por las circunstancias que rodearon al fuego, parece claro que fue provocado. Era una pista forestal donde no hay circulación y por la hora y las condiciones atmosféricas parece claro, aunque no al 100%, que fue intencionado".
Sin bajar la guardia.- Julio Cabrera sabe que aunque la temporada de alto riesgo de incendios forestales está prácticamente finalizada "no podemos bajar la guardia porque en cualquier momento se puede producir un fuego en nuestros montes", advirtiendo de que "las campañas contraincendios están funcionando, nuestros montes están cada vez más protegidos, pero no son acciones milagrosas, sino que tienen mucho trabajo y debemos seguir incidiendo en la concienciación de la ciudadanía porque todos debemos darnos cuenta de que nuestros montes, nuestros espacios naturales, los paisajes verdes, son fundamentales para el futuro tanto de nosotros como de las nuevas generaciones, por lo que en su protección debemos estar todos implicados".
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