AGCIAS., Madrid/Nueva York
La Cámara de Representantes rechazó ayer, contra todo pronóstico, el controvertido proyecto de ley de 700.000 millones de dólares (485.000 millones de euros) de rescate del sector financiero, lo que supone un duro golpe para la Casa Blanca. Horas antes de conocerse el sorpresivo resultado de la votación, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció la celebración en los próximos días de una reunión de líderes europeos del G8 para analizar la crisis en los mercados y preparar el encuentro mundial que, antes de final de año, debe sentar las bases de un nuevo sistema financiero.
Lo cierto es que ayer el euro se resintió de la crisis bancaria que ahora le toca vivir a Europa y perdió las posiciones que había ganado el viernes frente al dólar. La moneda única europea se cambió al cierre del mercado de Fráncfort a 1,4436 dólares, frente a 1,4602 dólares el viernes. Los problemas del sector financiero internacional (intervención de Fortis y Bradford and Bingley y compras de bancos estadounidenses) hicieron que las caídas más elevadas del EuroStoxx 50 correspondiesen a Fortis (23,55%), ING (18,19%) y Aegon (14,86%).
En EEUU, el resultado de la votación, 205 a favor y 228 en contra, extendió una fortísima corriente vendedora en Wall Street, que hizo que el índice Dow Jones perdiera cerca de 700 puntos. La Bolsa de Nueva York llegó a bajar ayer un 6,32% pasada la media sesión.
La Casa Blanca había expresado ayer su confianza en que la Cámara de Representantes aprobaría la Ley de Estabilización Financiera, que da al Tesoro hasta 700.000 millones de dólares para rescatar a la industria financiera de la crisis. Hasta muy poco antes de que comenzara la votación, Bush se mantuvo al teléfono para presionar a distintos legisladores de la necesidad de aprobar el proyecto de ley, sin el cual la Casa Blanca ha advertido que la economía del país podría padecer consecuencias gravísimas.
El rechazo al plan, que se produjo tanto entre las filas demócratas como en las republicanas, podría obligar a los representantes de ambos partidos a regresar a la mesa de negociaciones hasta lograr un nuevo plan que les permita eliminar todas sus reticencias.
De hecho, el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara baja, Barney Frank, dijo tras la votación que evaluarán la "reacción económica" antes de decidir sobre el siguiente paso legislativo.
La votación se produjo tras un largo e intenso debate entre los legisladores, muchos de los cuales pusieron en duda la eficacia del plan, y criticaron la falta de ayudas para las familias aquejadas por las ejecuciones hipotecarias.
Este rechazo supone un duro golpe para el Gobierno de George W. Bush, quien había advertido de que, si no se aprobaba el paquete de rescate, ello tendría nefastas consecuencias para el resto de la economía estadounidense y para la economía global.
Durante un debate, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, indicó que aunque los 700.000 millones de dólares constituyen una "cifra pasmosa", es "tan sólo una parte del coste de las fallidas políticas económicas" del Gobierno de Bush.
En un último empuje al plan, cuyo texto final fue fraguado durante el fin de semana, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, había señalado ayer que este paquete debía servir para "ayudar a restablecer el flujo de crédito a los hogares y negocios".
Pero muchos legisladores dejaron clara su oposición a este plan, diseñado como rescate para la banca de Wall Street, porque no incluía suficiente ayuda para las familias afectadas por las ejecuciones hipotecarias.
Así las cosas, el presidente de EEUU, George W. Bush, se mostró "muy decepcionado" por el rechazo del plan de rescate financiero en la Cámara de Representantes y se reunió ayer mismo con sus asesores para "decidir los próximos pasos a dar", informó la Casa Blanca.
En unas breves declaraciones, el portavoz de la Casa Blanca Tony Fratto afirmó que "no cabe duda de que el país atraviesa una crisis difícil que hay que atajar".
Bush, agregó, se reunirá con su equipo financiero "para decidir los próximos pasos a dar. También estará en contacto con los líderes del Congreso".
Precisamente ayer, Citigroup concedió a la FDIC acciones preferentes y garantías por valor de 12.000 millones de dólares para compensar el riesgo que asume la Corporación Federal Aseguradora de Depósitos, añadió esta agencia pública, que precisó que "Wachovia no quebró", sino que ha sido adquirido por Citigroup.
La operación ha sido facilitada por la FDIC con ayuda de la Reserva Federal y el secretario del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, "para evitar efectos adversos serios en las condiciones económicas y en la estabilidad financiera".
"En conjunto, el sistema bancario comercial en Estados Unidos continúa estando bien capitalizado", señaló la presidenta de la FDIC, quien añadió que la decisión de ayer se realizó bajo "circunstancias extraordinarias con consultas significativas entre los reguladores y el Tesoro".
Bair añadió que esta operación era "necesaria para mantener la confianza en el sector bancario dadas las condiciones actuales del mercado financiero".
Más inyecciones
La prensa estadounidense especulaba días atrás sobre la venta de Wachovia y, además de Citigroup, había barajado como posibles compradores a Wells Fargo y al grupo español Banco Santander.
Hay que destacar que el BCE inyectó ayer 120.000 millones de euros con vencimiento a 38 días y un tipo de interés mínimo (marginal) del 4,36%. Según informó ayer el BCE, 38 bancos comerciales participaron en esta operación de refinanciación especial.
Los institutos de crédito, que pidieron 141.683 millones de euros, pujaron por hacerse con el efectivo a un tipo de interés mínimo del 0,01% y uno máximo del 5,61%.
El banco europeo entregó la liquidez, que los bancos de la zona del euro deberán devolver el 7 de noviembre, a un tipo de interés medio del 4,88%.
El BCE condujo esta operación de refinanciación especial en euros para mejorar la posición de liquidez del sistema bancario de la eurozona.
El banco europeo continuará inyectando liquidez para lograr unas condiciones equilibradas y mantener los tipos de interés a corto plazo cerca de su tasa rectora, que es el tipo mínimo de sus operaciones de refinanciación ordinarias (actualmente en el 4,25%).
Esta operación de refinanciación será renovada al menos hasta finales de este año.
Asimismo, la Reserva Federal estadounidense (Fed) y el BCE han acordado duplicar su acuerdo de divisas recíproco (línea swap) desde 120.000 hasta 140.000 millones de dólares.
Según informó ayer el BCE en un comunicado de prensa, esta facilidad más amplia permitirá aumentar la provisión de liquidez en dólares en la eurozona.
Por su parte, anoche, los ex presidentes Felipe González y Jordi Pujol calificaron de muy grave que el Congreso de los Estados Unidos haya rechazado el plan del presidente George W. Bush para rescatar los activos tóxicos de la banca estadounidense con una inyección de 700.000 millones dólares de dinero público.
González y Pujol hicieron estas declaraciones en las jornadas sobre liderazgo político y liderazgo intelectual que organizan la escuela de negocios Esade y Caixa Manresa y que tienen lugar en Barcelona.
"Estados Unidos ya está avisando de que ellos están haciendo su parte pero que los demás han de hacer lo suyo", advirtió Felipe González, mientras que Pujol calificó el rechazo del Congreso de "error muy grave".
El ex presidente del Gobierno manifestó que "los europeos deberían ponerse de acuerdo con Estados Unidos y con Japón, ya que las zonas que han sido tradicionalmente los motores económicos del mundo, con mercados de valores que absorben el 75% de los movimientos bursátiles, deberían ponerse de acuerdo en el sentido de regular esto".
Para González, "si después de esta crisis se decide que hay que volver a tener un marco regulatorio que evite políticas financieras tan imaginativas como las que nos han llevado a esta situación, en Washington son capaces de regular los mercados que dependen de los Estados Unidos. Pero ¿y el resto de los mercados?"
En su opinión, "se ha de dibujar un nuevo marco de previsibilidad regulatoria del casino financiero internacional, porque ahora saltó la banca, y a ver qué hacemos". "Hay que regular sin excederse, pero si no se regulan los mercados esta crisis puede durar más de lo que nadie imagina, porque se está produciendo un desplazamiento de magnitudes gigantescas del ahorro mundial en que países pequeños, como los Emiratos, tienen fondos soberanos con una gran capacidad, lo que además genera un problema de inflación por la subida de los precios de materias primas", advirtió González, que añadió que "el paquete de ayudas del gobierno de EEUU es inevitable, nadie se va a atrever a no hacer esta operación de rescate" y auguró que "mañana (por hoy) caerán los mercados de valores de manera catastrófica".
Asimismo, el enviado especial del Cuarteto (EEUU, ONU, UE y Rusia) a Oriente Medio y ex primer ministro británico, Tony Blair, afirmó ayer, durante una conferencia en Lisboa, que la única forma de superar la situación en los mercados será poner en marcha "estrategias globales" para encarar problemas cada vez más interconectados.
Empresas y consumidores
Mientras tanto, la confianza de empresas y consumidores siguió cayendo en septiembre y alcanzó en la Unión Europea (UE) su punto más bajo desde diciembre de 1993, mientras en la eurozona se acercó a su nivel mínimo de 2001, informó ayer la Comisión Europea. El Indicador de Sentimiento Económico (ISE) bajó 1,5 puntos en los Veintisiete, hasta 85,2 puntos, mientras que en la eurozona cayó 0,8 puntos, para situarse en 87,7 puntos.
Entre las grandes economías de la UE, España registró el tercer mayor descenso, de 1,4 puntos (para situarse en los 6,9 puntos), por detrás de Holanda, donde la confianza cayó 5,2 puntos, y el Reino Unido (-4,2 puntos).
El Ejecutivo comunitario explicó que los resultados de septiembre se debieron fundamentalmente a la pérdida de confianza en industria, construcción y servicios.
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