EFE, Sevilla
El director artístico de la Escuela de Modelos "Doble Erre", Pedro González, autor del libro "Escuela de modelos", insiste en que estas profesionales han de ser delgadas por más que se haya impuesto la "doble moral" de algunos diseñadores, que afirman trabajar con todas las tallas.
Pedro González, cuyo libro ha sido publicado en coincidencia con la celebración de la Pasarela Cibeles, advirtió de que con el tiempo se ha dado cuenta de que el mundo de la moda "a veces juega con la ilusión y los sueños de la gente joven" y que ahí entra en juego el papel del entorno de las modelos porque "es una profesión para jóvenes, y si no están preparados con la suficiente información y madurez luego vienen los problemas como las enfermedades".
González ha explicado que le causa "frustración" comprobar que las candidatos a modelos "sólo poseen referencias visuales acerca de la profesión, de lo que han visto en televisión y revistas, no tienen la suficiente madurez para discernir lo superficial de lo realmente importante y no saben que detrás de todo esto se encuentra un trabajo muy duro".
Tuvo la idea de escribir "Escuela de modelos" porque comprobó que no se había editado hasta ahora ningún libro dirigido a las jóvenes que quieren dedicarse a este mundo, y lo escribió "con toda la humildad" y para que "cuando lleguen profesionalmente a donde tengan que llegar sepan, al menos en teoría, con lo que se van a encontrar y cómo es el mundo en el que van a vivir profesionalmente hablando".
Pedro González califica el discurso de los medios de comunicación en relación con los problemas de anorexia como muy "simplista" y añade: "me quedo muy alucinado cuando hay otras profesiones como la gimnasia deportiva o artística y el ballet en las que se manipula de alguna manera el físico, y sin embargo a ellos no se les ataca".
"En el mundo de la moda no queremos a gente enferma porque eso nos da problemas también a nosotros", declaró el autor, quien también confesó que él ha tenido trabajando cerca a modelos que lo "asustaron mucho" por sus condiciones físicas, y que ahí entra la figura de los padres: vigilar de qué manera tienen que perder ese peso, educarles para que no hagan ninguna barbaridad, saber comer, hacer deporte y estar sanas.
En el libro habla de todas estas cuestiones, pero además da consejos sobre cómo ser una buena modelo, para lo cuál dice que es evidente que el físico es primordial: "ser delgada, alta, tener una piel sin mácula".
No obstante, también destaca que son necesarias "una mente asertiva y una cabeza bien amueblada" porque es un trabajo de físico pero que tiene que ir acompañado de una educación apropiada.
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