SIN ACRITUD. Sin rencor alguno. Sin mala leche, rabia contenida ni desparramada. Prometo y juro que estoy sereno. Como casi siempre. La serenidad y yo nos llevamos bien. Apenas unos cuantos exabruptos como válvula de escape son suficientes para evitar la alteración real. Esta forma de ser tiene sus ventajas -puedes ver con cierta distancia y mejor enfoque la realidad de las cosas?-, y sus inconvenientes -sufres más las injusticias, los abusos, la incompetencia? se disfracen, disimulen o se camuflen como quieran. Casi se ven las intenciones-.
Vi el programa. "59 segundos" en versión autonómica. Acierto en la elección de la invitada estelar de la noche. Doña Milagros Luis Brito, todavía consejera de Educación. Desde que llegó al cargo no ha dejado de estar en el "candelabro".
Cuando esto escribo, ya es el día después. Como he dicho al principio, estoy sereno. Si me tuvieran que condenar por lo que escriba no iba a contar con el atenuante del arrebato, del momento de acaloramiento, de la ceguera momentánea o de reacciones instintivas. Nada de eso sería cierto.
Durante la emisión televisiva lo pasé mal. Por impotencia. Eché de menos algún representante de los docentes. Aunque ningún periodista se alineó con la consejera, se notaba su lejanía con la realidad de las aulas. Sin desmerecer a nadie, hay muy buenos periodistas que trabajan en la enseñanza, que viven el día a día de los centros y que podrían dar sopas con onda a la mismísima consejera en cuanto al caldo que se guisa en los colegios. Cualquier maestro podría haberla fulminado con una simple mirada cuando contaba las -hábilmente estudiadas- verdades a medias o mentiras enteras, que como quien pela un caramelo desgranó sin pestañear.
Ni corta ni perezosa se atrevió a decir que a cualquier maestro se le había ofrecido ganar mil euros más por alguna que otra contrapartida. En horas extra. Que el inicio de curso se había realizado dentro de la normalidad? para qué seguir.
La realidad es que ofrecen 17 euros la hora a cada docente que en su propio colegio se haga cargo de los alumnos de acogida temprana (desde las 06:30 horas de la mañana hasta las 08:30 horas que empieza el horario normal). Por la tarde, fuera del horario escolar, también por 17 euros la hora, los mismos maestros del colegio pueden dar clases de refuerzo hasta un máximo de 4 horas semanales. Saquen la calculadora, multipliquen, sumen y resten lo de Hacienda (sobre un 20%). Porque son brutos. Los euros, digo. A ver como llegan a los mil euros. Ni durmiendo en el colegio, vamos. Lo del "inicio de curso dentro de la normalidad", en eso tiene bastante razón. Va siendo demasiado normal la abundancia de grupos mixtos, la reducción de plantilla, las obras sin terminar, la falta de vigilantes de comedor? lo que sí es nuevo es la supresión de Ciclos Formativos y Tutorías de Jóvenes, los retrasos desmesurados en las concesiones de las comisiones de salud? y otras cuantas "pequeñeces".
En fin, como estoy sereno, quiero decirle a usted, amable lector, que lo peor de todo, aunque esto ya pueda parecerle mucho, es otra cosa. Yo no sé si secundarán pocos o muchos profesores las convocatorias de huelga pendientes, si irán en masa o no a las manifestaciones? nunca será ese un buen termómetro de la situación del conflicto y se equivoca quien por ahí lo evalúe, lo que sí sé es que la desmotivación, la desgana y la decepción conviven hoy de forma apabullante entre el profesorado. Esto sí es preocupante. ¿Alguien piensa que se puede salir de las cifras de la vergüenza con este grado de motivación?
Financiar actuaciones orientadas a la modificación del horario escolar, el calendario o la duración de la jornada pensando en mejores resultados, es una simplonería. La educación ha de concebirse como búsqueda y desarrollo de la persona, como maduración y capacidad para el discernimiento.
Es muy fácil aparentar sensatez y responsabilidad amparándose en la crisis. Qué crisis? si este conflicto lleva ya más de dos años y ha dado igual. Se ha echado a las familias en contra del profesorado y ahora se les tilda de peseteros. Que no hay dinero, que hay que administrar con responsabilidad? La policía autonómica -¿qué necesidad?- o la tele canaria ¿salen gratis? ¿Y los recientemente aumentados sueldos de sus señorías, consejera de Educación al frente? ¿Cuánto gana usted, señoría?
La incultura y el nivel de aborregamiento de un pueblo se ven en el desprecio hacia quienes forman a los jóvenes. Así nos va.
Feliz domingo.
adebernar@yahoo.es
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