EFE, Madrid
La conquista de la tercera Copa Davis del equipo español pasa este fin de semana por derrotar primero en semifinales al conjunto de Estados Unidos, defensor del título, que citado en la plaza de toros de Las Ventas y sobre tierra batida se presenta como un rival en teoría asequible, con Rafael Nadal abriendo ante el debutante Sam Querrey (hoy, 11:00 hora canaria).
Será una semifinal histórica, con Rafael Nadal exhibiendo por primera vez en esta competición su categoría de número uno del mundo, en un escenario singular con 21.000 espectadores, convirtiendo el recinto destinado a la tauromaquia en la segunda pista de mayor aforo del mundo.
Será también una prueba más del carácter ganador del equipo que lidera Emilio Sánchez Vicario y sobre todo, servirá para comprobar cómo están las reservas de Nadal después de una sesión casi impoluta, con ocho títulos, dos de Grand Slam, Roland Garros y Wimbledon, y la medalla de oro en Pekín, además de las semifinales del Abierto de Estados Unidos.
Emilio Sánchez se ha refugiado en la solidez de Nadal y ha confiado además en David Ferrer para los individuales. Una decisión arriesgada, si se tiene en cuenta que el de Xavea ha ganado nada más que tres partidos desde que cayó en las semifinales de Bastad frente a Tommy Robredo, con derrotas prematuras en la tercera ronda de Nueva York, primera de los JJOO de Pekín y segunda de Cincinnati. Pero su balance favorable ante Andy Roddick de 3-2, con dos victorias el año pasado en Cincinnati y Copa Masters de Shanghai, ha sido clave.
El doble sigue siendo para Feliciano López y Fernando Verdasco, los dos zurdos que parecían condenados al sacrificio de los hermanos Mike y Bob Bryan, la mejor pareja mundial; pero ante la lesión en el hombro del último de ellos y su ausencia del equipo, este punto también puede caer, incluso, del lado español, ya que Fish y Mike Bryan nunca han jugado juntos.
El capitán americano, Patrick McEnroe, ha tenido que confirmar un equipo que ha ido cambiando paulatinamente debido a las lesiones. Primero se dio la baja de James Blake, por cansancio físico y mental, y luego de Bob Bryan.
La solución: tirar de Mardy Fish, amigo personal de Roddick, que estaba ya concentrado para su boda que tendrá lugar la semana próxima, y confiar en Sam Querrey, 39 del mundo, de 20 años, habitual compañero de entrenamientos del conjunto, que ha ganado su primer título individual ATP este año en Las Vegas y que hará su debut oficial en esta semifinal, después de poner en apuros a Nadal en octavos del reciente US Open al aguantar cuatro sets.
Toda la responsabilidad del noveno España-Estados Unidos (3-5) recae sobre Andy Roddick, ex número uno del mundo, octavo esta semana, ganador de dos títulos esta temporada en San José y Dubai, que siempre recuerda como en la final de Sevilla de 2004 se ahogó en lo que él mismo calificó como una pista hecha con arena de playa.
El de Nebraska, otrora tercero en discordia tras Roger Federer y Nadal, se ha visto superado por otros jugadores en la lista mundial, Ferrer, el argentino David Nalbandian y el último de ellos, el escocés Andy Murray.
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