JORNADA/EFE, S/C de Tfe.
Rafa Sanz, entrenador del Tenerife Rural, sabe que por muy bien que salieran las cosas la pasada temporada, que a punto estuvo de culminar en el ascenso a la ACB, "tenemos que revalidar nuestro estatus" en la Adecco LEB-Oro, cuya edición 2008-2009 está a punto de comenzar.
El técnico blanquiazul indicó que el hecho de haberse quedado a las mismas puertas del ascenso "no significa que ahora llevamos ocho partidos de ventaja; estamos en la misma situación de partida que el resto de equipos" de la categoría, advirtió.
Lejos de considerar ese nuevo estatus de "coco" como una ventaja, para Rafa Sanz supone una dificultad añadida por cuanto "los rivales", dijo, "nos esperan con uñas y dientes", ya que el Tenerife Rural aparecerá como "un equipo apetecible de ganar, motivante para los adversarios. Habrá que saberlo llevar", aconsejó.
Dio validez al tópico de que "es más difícil mantenerse que llegar" y por tanto apuntó como "nuestro principal reto" seguir "en la elite de la LEB" después de "unos años de miserias".
Para que eso sea posible el entrenador del Tenerife Rural pidió a sus pupilos "la máxima ambición deportiva desde la primera jornada", que no hay que confundir, aclaró, con "el menosprecio a los rivales".
Y es que le preocupa el debut en la cancha del Axarquía por aquello de que es "un rival desconocido para el gran público" y que "no tiene tanto nombre" como por ejemplo el Bruesa en el arranque de la pasada campaña, lo que propició una sobre motivación, más cuando Gimel Lewis se había lesionado de gravedad pocos días antes.
Rafa Sanz suspiró por que al menos "no haya un problema de mentalización", pues recordó que las derrotas más dolorosas del pasado curso se produjeron ante rivales en teoría inferiores.
Destacó del rival la presencia de Faverani en el juego interior y en general la velocidad e intensidad de su juego, así como que ha ido de menos a más en la pretemporada, y consideró clave para el partido de mañana imponer el ritmo que más le interese al Tenerife Rural y agresividad en los dos aros.
Para éste y el resto de encuentros, el entrenador del Tenerife Rural prometió un estilo de juego arriesgado, en el que "la especulación está descartada", ya que cree es la vía más rápida para "acortar las diferencias con los equipos con mayor presupuesto".
Asumió que el atrevimiento sin medida puede generar situaciones no deseadas, pero que en todo caso es el peaje que hay que pagar para "darle al público esos momentos de gloria que vivimos el año pasado".
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