EFE, Moscú
Rusia firmó ayer sendos acuerdos de amistad, cooperación y asistencia mutua en caso de agresión con las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, que dan vía libre a la permanente presencia militar rusa en ambos territorios. El presidente ruso, Dmitri Medvedev, calificó estos acuerdos, similares a los que la Unión Soviética suscribió con los países miembros del Pacto de Varsovia, de "históricos" y de "continuación lógica" de la victoria rusa en la guerra con Georgia.
A la ceremonia solemne en el Kremlin asistieron los líderes abjaso, Serguei Bagapsh, y suroseta, Eduard Kokoiti, que abogaron por que Moscú siga ejerciendo el papel de "garante de la seguridad" en el Cáucaso.
"No permitiremos nuevas aventuras militares. Nadie debe albergar esa ilusión. La repetición de la agresión por parte de Georgia acarrearía una catástrofe regional", aseguró Medvedev.
El jefe del Kremlin subrayó que, en estos momentos, para Rusia es "crucial garantizar la seguridad" de abjasos y osetas y recalcó que las tres partes "se ayudarán, incluido militarmente, para eliminar las amenazas a la paz y oponerse a cualquier acto de agresión".
Medvedev señaló que la asistencia mutua en caso de agresión exterior es contemplada por el artículo 51 (autodefensa colectiva) de la carta fundacional de la ONU.
Los acuerdos rezan que "las partes se consultarán cada vez que, en opinión de una de las partes firmantes, surja una amenaza de agresión, con el fin de garantizar la defensa conjunta, el mantenimiento de la paz y la seguridad mutua".
Además, cada una de las partes permitirá "a las otras el derecho de construir y utilizar infraestructura militar y bases militares en su territorio". De hecho, Rusia ya acordó con ambas entidades separatistas georgianas el despliegue en ambas regiones de 3.800 soldados regulares, que sustituirán a las actuales fuerzas de paz.
De poco ha valido que el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, calificara de "inaceptable" la decisión rusa de estacionar tropas de manera permanente en las regiones separatistas georgianas. Scheffer considera que el acuerdo de despliegue de tropas rusas supone una violación flagrante del acuerdo europeo de alto el fuego que estipula que esas tropas deben retirarse a las posiciones de emplazamiento habitual anteriores al estallido del conflicto.
A su vez, en sus intervenciones los líderes abjaso y suroseta agradecieron al presidente ruso su apoyo, prometieron que construirán en sus territorios "sistemas democráticos" y adelantaron el "pronto" emplazamiento de las bases militares rusas.
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