La fuente de la plaza de España
Sres. presidente del Cabildo y alcalde de Santa Cruz de Tenerife, soy lagunero de nacimiento, pero estoy casado y vivo en Santa Cruz desde hace 50 años. Todos los días salgo a caminar por el lindo Santa Cruz, el parque, las Ramblas, la avenida de Anaga, la plaza de España... Ahí es donde me paro para ver lo preciosa que ha quedado esta entrada a Santa Cruz, aunque todavía no esté terminada. Creo que falta la entrada a los muelles o el mar.
Bueno, vamos al grano: lo que no me gusta a mí, y, muchos chicharreros, es que muchas personas creen que la fuente es un sitio para bañarse, y otras, en vez de rodear la fuente para ir de un sitio a otro, pasan por encima y creo que esto se está convirtiendo como en un campo donde pasa el ganado. También hay otros niños y no tan niños que entran con sus bicicletas. Creo que están estropeando una obra maravillosa que es cosa de todos y para todos. Me pongo a mirar a diferentes horas del día y no veo a un guardia o policía de a pie para prohibirlo, o poner algún cartel para que las personas entiendan que esto no es una piscina ni sitio para pasar caminando ni para las bicicletas. Estoy seguro de que es una fuente.
Creo que tenemos una buena plantilla de Policía para nombrar un servicio de mañana y tarde para que esto no suceda.
José Fariña Bethencourt
¿Fraude político?
Generalizar no es bueno ni justo, pero hablando de política están sucediendo cosas que hay que denunciar porque suponen un fraude a los electores, como son los tránsfugas, las apetencias de poder, los del descaro de riqueza, las luchas internas por superar al otro, los insultos y descalificaciones, la poca capacidad de servicio y respeto a los ciudadanos... y así un largo etc. Como consecuencia, la gente no cree ni en la política ni en algunos políticos, porque son estos los que dejan la duda de si están por verdadera vocación y servicio al pueblo o simplemente por darse un impulso en su vida social, particular y económica.
Hay políticos con vocación y hay políticos para servir al pueblo, para estar a pie de calle con los ciudadanos, y para intentar dar solución a los problemas personales, de comunidad, del pueblo, ciudad o capital para lo que se han comprometido y han sido elegidos, nunca para luchas de poder, ni siquiera para sacar pecho pensando en ser rey de reyes. Sí para el trabajo de equipo, y cada uno en las responsabilidades adquiridas.
Las promesas y objetivos previos a las elecciones de cada partido ilusionan a mucha gente creyendo ver un futuro más claro, pero el diablo tienta y en una labor sorda es capaz de ir sembrando vanidad y orgullo en algunos políticos, haciéndoles olvidar las responsabilidades adquiridas con el partido por el que han sido elegidos y con la sociedad a la que están obligados a cumplir las promesas. Nunca para lograr sus aspiraciones de poder y riqueza.
Distintos partidos tendrán próximamente sus respectivos congresos, momento importante para corregir, y a la vez concienciar a sus políticos de lo que supone la responsabilidad que juran o prometen cuando toman posesión como servidores del pueblo. Lo contrario será un engaño a los electores; los tránsfugas, los que no sirvan para esto, que se vayan y den paso a quienes los siguen en lista; la política debe ser limpia, clara y transparente, aunque no está libre de problemas y situaciones difíciles.
Repito, no es bueno ni justo generalizar, pero no es menos cierto que determinadas acciones irregulares defraudan, desilusionan y dejan serias dudas de si se puede o no confiar en los políticos, porque no todos sirven para desempeñar esa función que supone servicio, trabajo, responsabilidad, acercamiento al ciudadano... Por supuesto que no se puede meter a todos en el mismo saco, porque buenos los hay muchísimos.
Política, según el diccionario: "Arte de gobernar y dar leyes y reglamentos para mantener la tranquilidad y seguridad pública y conservar el orden y buenas costumbres".
"Ciencia y arte de gobernar, que trata de la organización y administración de un estado en sus asuntos interiores o exteriores; manera de conducir un asunto para alcanzar un fin determinado".
Antonio Expósito Mesa
(La Orotava)
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