CON EL NOMBRE de "anduriñas" -un galleguismo, como tantos otros, extendido en Canarias- se conoce en muchas partes de las Islas a las golondrinas que se aferran al final del verano en el hemisferio Norte, en veloces trayectorias y verdaderas trazas de maniobras virtuales de combate aéreo. Por ejemplo, "la cobra de Pugachev", que es una acrobacia aérea consistente en levantar el morro del avión hasta formar un ángulo de 120º, reduciendo drásticamente la velocidad en pocos segundos, pero sin perder altura. Lo hacen las gaviotas y las anduriñas en cualquier exhibición cotidiana.
D. Hugo Rafael Chávez Frías (nacido en Sabaneta, Barinas, 28 de julio de 1954), un mando intratable de la Brigada de Paracaidistas, es ahora un político venezolano tipo "anduriña de follones". Presidente de la nación desde el 2 de febrero de 1999, ha acuñado y dado a conocer en todo el mundo el término despectivo "pitiyanki" en maniobras de riesgo aéreo, realizadas en el mismo hocico del oso gringo. Utilizo su terminología.
La relación entre ambos conceptos, "anduriñas" y "pitiyanquis", se escenifica a diario en los noticiarios del planeta con una serie atropellada y continua de sucesos políticos y estratégicos, en cadenas producidas entre "los tejes y manejes" del actual mandatario de nuestra querida, y por ello sentida, Venezuela y el imperio norteamericano, que defiende los intereses del capitalismo. Sobre todo el suyo. Aquí el que no corre vuela.
Lo último de lo último, aparte del maletín, ha sido la escalada de hechos graves, provocados sucesivamente y alimentados por la decisión del mandatario boliviano, Evo Morales, de expulsar al embajador norteamericano, metido en fregados de incendiario entre el ejército de Bolivia (descontento con D. Evo y a punto de explotar) y los departamentos separatistas de Santa Cruz y Pando. D. Hugo Rafael, sabiendo que Bolivia es la república más fácilmente atacable y manipulable por los yankies, ni corto ni perezoso, no sólo expulsó también al embajador de EEUU en Venezuela, pobrecito, sino que amenazó con crear un nuevo Vietnam si había derrocamiento. Dos bombarderos supersónicos rusos Tu-160 aterrizaron el miércoles pasado en un aeródromo de Venezuela y fueron exhibidos con un alargamiento de su estancia, al menos, en un día más, informó la Fuerza Aérea Rusa (FAR). Los bombarderos "Alexandr Molodchi" y "Vasili Senko", los aviones de guerra más grandes del mundo, efectuaron el sábado el primer vuelo de prueba sobre las aguas del Caribe. Los dos Tu-160 (Black Jack, según la OTAN) son capaces de portar doce cohetes de crucero con ojivas nucleares o convencionales y 40 toneladas de bombas, cada uno, aunque las FAR informaron de que "no había armas nucleares a bordo de esos aviones".
Para entender lo que sucede en los aires del hermano continente es necesario hurgar en un global de condicionantes, y esto no hay quien lo haga en un artículo, pero resumo: 1.- Norteamérica pierde peso en Latinoamérica, la última contestataria es Honduras y actualmente el Sur se encarama en la izquierda, en una especie de prendida y desastre general para EEUU. 2.- La estrategia americana siempre fue defender la democracia teórica, alimentando sus intereses e interviniendo cuando la cosa se torcía. Pero la intervención militar "no cabe" con la "quemadera" de Irak y el posicionamiento más moderado, pero masivo, de los grandes estados del Sur (Argentina, Chile, Brasil?). 3.- Su único juego es la contestación y la disidencia interna, pero aquí, los Estados Unidos tienen por enemigo al petróleo, que no les permite ahogar económicamente y del todo al régimen.
"Pitichávez" -la contra lo define así- desde joven, aficionado al béisbol, fue monaguillo y poseía inclinaciones por la pintura, la escritura creativa y el teatro. En 1971 obtiene el Bachiller en Ciencias y tres semanas más tarde ingresa en la Academia Militar de Venezuela, donde se gradúa, en 1975, en Ciencias y Artes Militares, en la especialidad de Ingeniería. En 1982 funda el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200). Este movimiento estaba formado por oficiales de rango medio cuya ideología era bolivariana, mezclada con algunas ideas, de Simón Rodríguez y de Ezequiel Zamora ("El árbol de las tres raíces"). Por este tiempo, Hugo Chávez inicia una relación sentimental e ideológica con la historiadora y socialista Herma Marksman. En 1985, es destacado en el pueblo de Elorza, en Estado Apure. En 1986 asciende a mayor y en 1988 se le designa ayudante del secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, ubicado en el Palacio de Miraflores. En 1989 observa con indignación el denominado "Caracazo". En 1990 asciende a teniente coronel e inicia una maestría en ciencias políticas en la Universidad Simón Bolívar, estudios que no concluye. En 1991 asume el mando de la Brigada de Paracaidistas Coronel Antonio Nicolás Briceño, con base en Maracay. Escribe, en secreto, "Proyecto de gobierno de transición y Anteproyecto Nacional Simón Bolívar". A fines de ese año, los conjurados fijan fecha a la sublevación: principios del mes de febrero. Sabe mucho de maniobras y picados. La situación interna de Venezuela y su espíritu de actor lo catapultan al bravuconismo, como huida hacia adelante, porque en este momento la Octava Isla es un gallinero dividido entre dos polos demasiado lejanos y enfrentados a cara de perro. La situación es enormemente preocupante y el país se precipita por el peligroso sendero del encaramiento directo contra la única superpotencia mundial, que suele después pasar la factura en forma de pobreza y desestabilización para el pueblo. Ojalá que no.
Desde las Islas sólo podemos recetar moderación y deseo de que la cosa quede en simples vuelos de anduriñas. Espectaculares, pero inofensivos. El sufrimiento de Venezuela es el propio y su consolidación propiciará la nuestra. Vienen tiempos movidos, las anduriñas sobrevuelan el espacio y pronto habrá elecciones. El cielo no está nada despejado y el águila de cabeza blanca (símbolo de la Unión) acecha sin descanso.
infburg@yahoo.es
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD