DOMINGO Abreu nos hizo recordar muchos y grandes recuerdos de su adolescencia y de joven también. De sus compañeros de clase. De los madrugones para no fallar al colegio. De tantas cosas buenas que viven aún en su archivo personal, de los primeros belenes vivientes de Tigaiga; de los niños y niñas que preparaba tanto para que participaran en el belén como pequeños actores, como asimismo para aquellos inolvidables festivales infantiles que tanta fama y prestigio le dieron en épocas pretéritas a las centenarias fiestas de Tigaiga.
Hablamos y recordamos muchos momentos gratos vividos a la sombra del mágico murallón de Tigaiga. De hombres y mujeres que ya no están con nosotros, pero que llevamos en la mente. Con Domingo Abreu se puede hablar y recordar gratos e importantes momentos de muchos acontecimientos vividos en este singular barrio de Tigaiga, que, dicho sea de paso, no ha recibido el trato que se merece.
Abreu González es uno de los grandes patriotas que tiene Tigaiga. Él se ha sacrificado sin lugar a dudas para que más allá de nuestras fronteras el buen nombre de Tigaiga, tan cargado de aromas, se conociera ampliamente. Ya dije que la fama y el prestigio del belén de Tigaiga se lo debemos a él y a tantos niños y niñas que ensayaban a sus órdenes. Las imágenes están ahí, y muchos de ellos son padres de familia y se sienten orgullosos de haber formado parte de aquel numeroso grupo de chicos y chicas que Domingo preparaba, tanto para el belén como para el festival infantil de nuestras fiestas.
Domingo Abreu también nos ayudó a preparar aquel gran acontecimiento que vivió Tigaiga el 27 de enero del año 1974, con la llegada del Santísimo Sacramento para quedarse para siempre en la ermita de Tigaiga, con mucha juventud por delante, fecha que está muy grabada en el corazón de todos los tigaigueros. Día grande, el más grande que esta pequeña comunidad viviera hasta el momento.
Domingo Abreu González es todo pan y sal; símbolos de la amistad, la estima y el afecto. Y cuando llegan estos días tan esperados de las fiestas patronales de Tigaiga en el mes de septiembre, nos congratulamos con los amigos más sinceros, y recordamos momentos gratos y felices, sin nunca olvidarnos de nuestros seres más queridos, los que ya no están, y de aquellos buenos amigos que han partido hacia el sueño de los justos y que con tanto cariño y fervor vivieron estos días junto a su Inmaculada. La trayectoria de Domingo Abreu González y su trabajo desinteresado por nuestro barrio está fuera de toda duda.
Fundó y dirigió el primer grupo folclórico de Tigaiga llamado Los Tigaletes, que participó en romerías tan importantes como la de San Roque, en Garachico, San Isidro, de Los Realejos, y la de San Benito, en La Laguna. Pero Domingo creo que tiene la gran virtud de que le acompaña una duende tutelar con buenos propósitos: María Reyes, su esposa. Pero también sus hijas, María y Paula. Y creo que María heredó las líneas genéticas y artísticas de sus padres, y para este matrimonio debe ser todo un orgullo, porque Paula también se abre camino. Para ella, como es natural, le deseamos todo lo mejor.
El diálogo con Domingo Abreu fue muy interesante, ameno y compartido. Aquí he intentado sacar algunas cosas de las muchas que hizo. Recíbelo como una sorpresa más de las muchas y buenas que tú te mereces y que no te han llegado. Nos agrada tu sinceridad y te sigo considerando como un amigo entregado de corazón por el buen nombre de Tigaiga y de tantos vecinos que valoramos tu esfuerzo, tu tesón, tu sencillez y tu sacrificio. No todos podemos estar a tu altura; tú te lo has ganado a pulso, y siempre te apoyaremos con la mayor ilusión y el mejor agrado.
Que la Purísima Concepción de María te proteja a ti y a toda tu familia; a vecinos y devotos. Y a cuantos confiamos en su infinita misericordia, paz y bien.
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