EFE, Budapest
Hungría celebró este pasado fin de semana la décima edición del Festival del Gulash, es decir, su tradicional estofado de carne, cebolla y pimentón rojo dulce (páprika) que desde las llanuras del país centroeuropeo ha conquistado el mundo entero.
El certamen, organizado desde 1999 por la Sociedad gastro-turística de Hungría y la municipalidad de Szolnok, a 100 kilómetros al sureste de Budapest, atrajo a más de 50.000 personas.
En la edición de este año se instalaron unos 700 calderos tradicionales, con fuego abierto, en los que familias, clubes sociales y culturales, pero también una unidad del Ejército magiar y el club de "moteros" Harley Davidson de Hungría, cocinaron durante tres días el plato preferido del país centroeuropeo.
Además de la parte social que caracteriza a este evento, se celebró el anual concurso para determinar quién es "Rey del Gulash de Hungría".
"Hasta ahora siempre ha ganado un cocinero magiar, sea de la propia Hungría o de algún país vecino con importante diáspora húngara, como Rumanía, Eslovaquia o Serbia", según el vicealcalde de Szolnok, Istvan Szabo.
Los otros suelen quedarse atrás; este año son cocineros de Japón, Estonia, Finlandia, Alemania y Polonia, que tratan de presentar al público húngaro su versión particular de este plato.
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