NO PODEMOS disimular el desánimo y/o desencanto del curso político que comienza, en el que todo habría sido diferente de no ser por el desdichado siniestro aéreo que sumió en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos. Sin embargo, y al tiempo que compartimos nuestro pesar, la vida sigue por el trazado habitual.
Indudablemente, el problema lo fija la recesión que apunta don Pedro Solbes, y que con el déficit de 10.000 millones de euros al término del primer semestre de este año hace imposible seguir negando lo evidente. Además, y eso es de primaria, si los ingresos no financieros superan a los gastos, indudablemente, el resultado es negativo. O sea, que la economía del país está en la cuerda floja.
¿Y qué está haciendo el Gobierno? Pues, aparte de la necedad de negar lo evidente, intenta contener el déficit con el programa estrella ICO-Pyme, dotado de 8.000 millones de euros, más otro de 5.000 millones (ICO) para titulares de viviendas de protección oficial, amén de sembrar árboles y "hurgar por las cunetas". Porque con la envergadura de los problemas que acusan la industria, el comercio, los servicios, etc., etc., la apuesta del Gobierno no va a ser suficiente para reconducir la situación. A menos que haya ajustes razonables respecto al gasto social. Pero eso podría quemar mucho a ZP. En mi opinión, el presidente sabe muy bien que se la juega. Mientras tanto, y para ganar tiempo, oferta "pan y circo"; quincallas y regocijos. Y tan fresco como de costumbre, esquiva tomar medidas contundentes. Ya veremos lo que va a pasar el próximo año con el paro, con la inflación, con la Seguridad Social...
Ante tal tesitura, y puesto que el revolutum va a dar mucho de qué hablar, a mí me aconsejaron que deje en paz a ZP, harto difícil me lo ponen. El que no cumple ni hace lo que debe, sea político, juez o encargado, deberá atenerse a las consecuencias. En fin, uno no va a dejar de ser leal ni perder las amistades que circulan por ahí, claro que no; pero que jueguen limpio y no intenten enmendar la plana.
En este escenario, de verdad, siento mucho que algunos no duerman bien, relajados y en paz con su conciencia, pero eso será por aspirar a más y más protagonismo, en línea con la inquietud que les incita a mendigar por alcanzar la fama y atemperar la vanidad. Pero insisto, puede que se trate de alguna indeterminada enfermedad (o anomalía, viene a comportar lo mismo) que no deja de ser cruel con el que la padece? "¿Hasta cuándo has de abusar de nuestra paciencia?", dijo Cicerón dirigiéndose a Catilina mientras pronunciaba su discurso inculpatorio. ¿Cuándo nos veremos libres de tus sediciosos intentos?? (Sic). Y no tardó en ser apartado del Senado romano.
Pero bueno, en este país de Dios, o de Zapatero, qué puede uno esperar. Hasta Garzón, juez de la Audiencia Nacional, cuyo asunto de los ajusticiados durante y después de la guerra a mí me parece que no compete a su jurisdicción, pone en evidencia la potestad de que la Ley de la Memoria Histórica otorga al Ejecutivo? No entiendo a qué viene echar más leña al fuego. Pero de la política revisionista de ZP, ni sí ni no. Cada vez la entiendo menos. Incluso, cualquiera sabe lo que puede estar tramando? Pero me da igual. Allá él? Sepan de qué va y cómo se las gasta en el "repertorio" de la broma con la que pongo fin a este artículo:
-"Ahora voy a por el aborto libre y sin maquillajes; a por los muertos de la guerra civil; a por el poder fáctico que aún me queda por poner de rodillas, o sea, a los padres de la Iglesia. Además, voy a "consentir" mucho más a los vascos y a los catalanes; ya pensaré cómo me apaño con los "aturdidos" nacionalistas de Coalición Canaria".
Sobre el tema de la crisis. ¡Sí, ja, ja!, se van a enterar. Ya se darán cuenta de que a mí me basta con unas cuantas bombas (fétidas) para aguantar hasta las próximas elecciones. Además, y no lo pienso repetir, aquí no hay tal crisis. Lo de ahora es un rebumbio que han lanzado los envidiosos del PP; pero ni caso. La economía se ha recalentado un poco, pero eso es cosa de los manejos de Bush, del petróleo de los árabes, etc. A Solbes y a Tere les recalca: "Hagan correr la voz de que voy a subir las pensiones, el salario mínimo y lo que haga falta... Es más, la derechona debe saber que voy a reunir algunos euros para "contentar" a los parientes de los ajusticiados que rebusca el juez Garzón?". ¿Qué les parece? A continuación, el ministro de Economía, Pedro Solbes, medio adormilado, exclama: "Sr., en caja me faltan 10.000 millones de euros? Calla, bobo -le dice Mari Tere-, no ves que eso es otra patraña (o petardo de fiesta) que le lanza al fulano".
-De nuevo, Solbes le pregunta a la vicepresidenta: "¿Y quién es el fulano?", yo no me entero de?, pues atiende, cñ. El fulano es el del PP, Marianito. ¡Ah!, "ya le voy cogiendo el tranquillo a esto de la política económica". ¡Sin comentarios!
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