Santa Cruz de Tenerife
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El "pibe de Valleseco" se camela a Zerolo

El líder del comité local, José Manuel Bermúdez, y el "jefe" de filas en el grupo de CC se disponen a conquistarse mutuamente. La "espinita" clavada en el sector "bermudista" por la autoproclamación de Zerolo a la Alcaldía y el distanciamiento con respecto al núcleo duro del alcalde han quedado en suspense.
14/sep/08 07:22
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ÓSCAR MARTÍN, Tenerife

"La situación judicial de Zerolo ha dañado la imagen de CC". Fueron las declaraciones que en su día encendieron las alarmas en el seno interno de los nacionalistas santacruceros y que amenazaron con la "muerte" política del "pibe" de Valleseco: José Manuel Bermúdez, vicepresidente del Cabildo insular de Tenerife y presidente del Comité Local de Coalición Canaria. El alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, puso el grito en el cielo ante la persona que, arropado por un destacado sector del partido en la ciudad, intentaba empañar la labor del regidor al frente del Ayuntamiento capitalino, quizás motivado por la "espinita" clavada una vez que el alcalde le enturbió el camino de cara a la Alcaldía tras estallar el "caso Las Teresitas". Miguel Zerolo se aferró al poder y se autoproclamó como cabeza visible de la lista nacionalista en los pasados comicios.

Pero en aquella época, un "rebelde" José Manuel Bermúdez retó al alcalde y a su núcleo duro en el Ayuntamiento capitalino, o sea, sus "hombres" de máxima confianza. Las reuniones de los comités locales se convirtieron, así, en un escenario de verdaderas batallas internas. Los avisos a navegantes de Bermúdez se apoderaron de las reuniones internas hasta el punto de que se llegó a generar una tensión que provocó, de hecho, una fuerte división entre los "hombres" de confianza del "pibe" de Valleseco y el sector fuerte de Miguel Zerolo. El líder del comité local lanzó desde el partido mensajes que cuanto menos resultaban intencionados.

La Alcaldía se decidía bajo las directrices de los órganos internos, y quien no las acatase se pondría en conocimiento tanto del presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, como del máximo responsable de CC en Tenerife, Javier González Ortiz. Se trataba, pues, de un pulso del núcleo de Bermúdez al sector próximo del alcalde. Y más aún cuando la concejala de Urbanismo, Luz Reverón, la técnico que siguió a Zerolo en la lista de la mano de Bermúdez, sonaba como posible sucesora del regidor de cara a alcanzar el bastón de mandos en 2011. Fue entonces cuando José Manuel Bermúdez se mostró inquieto, porque la técnico, que no política, por la que había depositado toda su confianza fue seducida por el alcalde y sus "hombres fuertes" para truncar el camino del "pibe" de Valleseco y provocar una candidatura alternativa. Bermúdez preparó su maquinaria y rápidamente se autopostuló, en declaraciones a la prensa, como posible candidato. "A partir de ahora comenzaré a trabajar como si fuese candidato", dijo el presidente del comité local. La tensión era palpable. Desde el comité local se exigió mayor unión entre el propio comité y el grupo municipal, y advirtieron, incluso, de que el entorno de Zerolo tenía que seguir la línea política marcada desde el órgano capitalino.

Bermúdez cumplió con lo dicho y se dispuso a realizar una serie de visitas por los barrios y en su primera visita, Valleseco, su lugar de origen, se topó con los "hombres" del movimiento vecinal del alcalde, quienes sin lamentaciones le cerraron su paso por el litoral. El posible aspirante a la Alcaldía se dio cuenta, no obstante, del poder del entramado vecinal del entorno de Zerolo y se convence de la fuerza del núcleo duro en la capital tinerfeña. Pero la elección de consejeros a CajaCanarias en representación del ayuntamiento agudizó aún más la crisis. Bermúdez, por medio de su acérrimo defensor, el portavoz José Alberto Díaz Estébanez, pulsó a Zerolo y propuso una lista que fue rechazada por el "jefe" de filas del grupo nacionalista. Zerolo se salió con las suyas y colocó a su personal de confianza.

El primer pulso deparó del lado del núcleo duro del regidor. El presidente del comité local "traicionó" en cierta medida a Estébanez, que no es ni mucho menos del agrado de Zerolo, y emprende un nuevo camino de acercamiento. Bermúdez recurrió al coordinador de grupo, Hilario Rodríguez, y mantuvo una serie de encuentros con el regidor. La fijación de posiciones pareció ser el último remedio. En la elección de compromisarios al congreso regional acordaron una lista conjunta, pero Zerolo dejó fuera a Estébanez y colocó a la "bermudista" Luz Reverón y a su fiel Hilario Rodríguez.

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