EFE, Francia
Askatasuna convocó ayer una manifestación para el próximo día 20 a favor de cuatro hombres imputados y encarcelados desde hace casi un año por su presunta implicación en un atentado contra un complejo hotelero en Bidarray (País Vasco francés).
Se trata del español Xabier Susperregui y de los franceses Pantxo Flores, Mizel Barnetxe y Cedric Garay. El quinto imputado, Joan Bidart, fue excarcelado tras un intento de suicidio y está bajo confinamiento en su lugar de residencia. Los cinco fueron imputados por jueces antiterroristas parisienses el 2 de octubre de 2007 por asociación de malhechores con fines terroristas y por complicidad en destrucciones y degradaciones.
Entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre, como muy tarde, un magistrado deberá decidir si se prorroga la detención preventiva, dijo un portavoz de la organización de apoyo a los presos etarras en una rueda de prensa hoy en Saint-Jean-Pied-de-Port (País Vasco francés).
Igualmente, explicó que por el procedimiento judicial de este sumario, ese magistrado se pronuncia solamente una vez al año, en lugar de cuatro como ocurre en otros tipos de procedimientos.
El portavoz de Askatasuna en Baja Navarra Jean-Luc del Campo denunció que los cuatro están encarcelados desde hace casi un año sin que haya "ningún elemento serio" que les vincule con el atentado de junio de 2006 contra el complejo hotelero en Bidarray del cocinero Alain Ducasse, quien luego vendió su participación.
De cara a la decisión del juez, llamó a una manifestación para el día 20 ante el ayuntamiento de Saint-Jean-Pied-de-Port.
En esa localidad se encuentra el bar "Kalaka", al que estaban vinculados varios de los imputados y que fue registrado en la amplia redada policial de septiembre de 2007 contra supuestos radicales violentos en el País Vasco francés.
El atentado en Bidarray formaba parte de la campaña de acciones nacionalistas con artefactos incendiarios o explosivos contra objetivos esencialmente inmobiliarios y turísticos, muchas veces con el eslogan "el País Vasco no está en venta".
Registro
Según argumenta Askatasuna, con el registro de "Kalaka" las autoridades pretendían lograr el cierre de este "lugar de cultura y militancia" donde nacen "muchos proyectos que molestan".
No obstante, en el momento de la redada, los investigadores describieron este recinto como un lugar de reunión del grupo de presuntos implicados en el atentado en Bidarray.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD