COLPISA, Madrid
El Gobierno ha ordenado a todas las compañías de teléfonos móviles que conserven durante doce meses los datos de todos los usuarios que decidan cambiar de operadora manteniendo su antiguo número.
El motivo es que el Ejecutivo considera que esa información puede ser útil en la lucha contra Al Qaeda o ETA, como ya se demostró en las investigaciones del atentado del 11-M en Madrid.
La orden de no destruir las fichas de los viejos abonados entró en vigor el pasado 7 de septiembre y está firmada por la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. La circular 1/2008, que ya ha sido repartida entre todas las operadoras, recuerda a las compañías que "los datos relativos al uso de comunicaciones electrónicas son particularmente importantes y, por tanto, una herramienta valiosa en la prevención, investigación, detección y enjuiciamiento de delitos, en especial contra la delincuencia organizada y el terrorismo".
Por ello, el Gobierno establece que "la información almacenada en las bases de datos de los sistemas de portabilidad" deberá ceñirse a lo establecido en la Ley de Conservación de Datos Relativos a las Comunicaciones 25/2007, aprobada el pasado de octubre.
La directiva insiste en que las operadoras a partir de ahora tendrán obligación de "ceder" todas estas informaciones sobre viejos abonados a los miembros de los cuerpos policiales autorizados en funciones de policía judicial, los agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el personal adscrito a Vigilancia Aduanera.
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