Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

Isaac Valencia hasta el último minuto

14/sep/08 07:21
Compartir
Edición impresa .

GEORGE Bush es desde hace muchos meses lo que los norteamericanos denominan un "pato cojo". Expresión algo cruel para indicar que ya no pinta nada; los ciudadanos hace tiempo que tienen sus ojos puestos en los candidatos. Echen un vistazo a los periódicos si tienen alguna duda: Bush aparece poco o muy poco, casi nada.

Siempre me he preguntado -quizá alguno de ustedes también- por qué en los países con un marchamo democrático más indiscutible está estrictamente limitado el tiempo que una persona puede permanecer en un cargo público. No sólo el presidente; también los alcaldes. Sin dejar los territorios del Imperio, tenemos el caso de Rudolph Giuliani. Su actuación como alcalde de Nueva York en las horas y días posteriores a los atentados del 11 de septiembre fue tan acertada, que se planteó un cambio legal para que pudiera acceder a un tercer mandato como máximo regidor de la ciudad. Méritos en una situación crítica a los que se unieron otros muchos aciertos de Giuliani durante los años precedentes, entre ellos la drástica reducción de los índices de delincuencia. Pero ni aún así consideraron conveniente los gringos cambiar de sistema. Al final, Giuliani tuvo que marcharse.

Con muchísimos menos méritos a sus espaldas que el alcalde neoyorquino, anuncia Isaac Valencia, mandatario villero desde tiempos inmemoriales, su decidida intención de continuar en la poltrona hasta el último minuto de su vida. Una afirmación, profesión de fe o lo que sea que recuerda al heroísmo legionario; ese que habla de no abandonar el puesto hasta haber derramado la última gota de sangre. Bien es verdad que el pasado político de muchos miembros de CC, al menos de los más añeros, no está muy lejos de esa España única, grande y libre existente antes de que Su Excelencia -guarde el Pazo de Meirás su alma- dejara este país atado y bien atado. No es el caso de Isaac Valencia, que quede eso claro, aunque tampoco es cuestión de desentonar. Eso sí, advierte el alcalde orotavense que dejaría la vara de mando en manos de otra persona si su partido se lo pidiese. Pierda cuidado, esté, que no se lo van a pedir. El nacionalismo oficial tiene otras cuitas en los tiempos actuales; verbigracia, salvarse a sí mismo. De hecho, ni siquiera se han ocupado sus máximos responsables de remediar que el PP, el mismo partido que sustenta a CC en el Gobierno autónomo, haya puesto a una edila del PSOE al frente del Consistorio del Puerto de la Cruz en detrimento del nacionalista Marcos Brito.

Ciertamente La Orotava está limpia y ajardinada. Lo cual no es poco en comparación con ese estercolero que hay un poco más abajo y junto a la costa, antes la mejor ciudad turística de Canarias y una de las mejores de España. En ese sentido, no se puede comparar la Villa con el Puerto de la Cruz; La Orotava no es que esté a años luz del Puerto de la Cruz en cuanto a limpieza y embellecimiento; está, sencillamente, en otra galaxia. También es cierto -aunque sólo hasta cierto punto- que apenas hay desempleo entre sus vecinos. Otro de los méritos de los que presume Isaac Valencia. No seré yo quien se los niegue porque los tiene. Personalmente me gustaría que siguiera como alcalde, porque me aterra lo que podría venir detrás.

No estamos, empero, ante un asunto de virtudes como gobernante sino de higiene democrática. Si nos hemos pasado treinta y tantos años criticando a un Caudillo que sólo salió del Palacio del Pardo con los pies por delante, no podemos permanecer impasibles ante un alcalde que quiere hacer, literalmente, lo mismo. Aunque sea el alcalde de La Orotava.

rpeyt@yahoo.es

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: