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Cartas al Director

14/sep/08 07:21
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Jardines en Francisco La Roche y José Antonio

Soy uno de los miles de santacruceros que acuden a las citadas avenidas por diversos motivos, mayormente por razones de salud. Mi trayecto es desde el Muelle Norte al barranco de Santos, y normalmente llego a las siete de la mañana y permanezco hasta las ocho. Eso es de lunes a viernes.

Es perfectamente lógico que yo, que tengo trillado ese tramo, vea cosas que un paseante esporádico no aprecie, pero que sí debe apreciar la empresa que tiene a su cargo la jardinería y "alguien" del ayuntamiento, supongo.

Me voy a permitir dividir mi área de paseo en tres tramos: el primero, desde el Muelle Norte hasta la calle Emilio Calzadilla; el segundo, desde ésta a la de Imeldo Serís; y el tercero, desde Imeldo Serís hasta la del Charco de la Casona (Barranco de Santos).

Es curioso apreciar cómo desde el Muelle Norte, y según se avanza hacia el Sur, va decreciendo la calidad del cuidado, especialmente, de los parterres. Si yo tuviese que calificar de cero a diez este primer tramo, lo puntuaría con un siete y medio; el segundo con un tres y medio; y el último, el de la calle Imeldo Serís al barranco con un cero absoluto. Este tramo es un auténtico erial. Me parece inexplicable que la misma empresa, y en la misma vía, tenga tan bien cuidado el primer tramo y abandonado completamente el tercero. Ni yo ni mis habituales en dichos paseos comprendemos.

No quiero ser mal pensado, pero recuerdo que antes de los carnavales estaban bien los parterres y ahora no. ¿Habrá alguna relación?

Alfonso Hernández Suárez

Jardines de las avenidas Francisco La Roche y José Antonio

Soy uno de los miles de santacruceros que acuden a las citadas avenidas por diversos motivos, mayormente por razones de salud. Mi trayecto es desde el Muelle Norte al barranco de Santos, y normalmente llego a las siete de la mañana y permanezco hasta las ocho. Eso es de lunes a viernes.

Es perfectamente lógico como yo, que tengo trillado ese tramo, vea cosas que un paseante esporádico no aprecie, pero que sí debe apreciar la empresa que tiene a su cargo la jardinería y "alguien" del ayuntamiento, supongo.

Me voy a permitir dividir mi área de paseo en tres tramos: El primero, desde el Muelle Norte hasta la calle Emilio Calzadilla, el segundo, desde ésta ala de Imeldo Serís, y el tercero, desde Imeldo Serís hasta la del Charco de la Casona (Barranco de Santos).

Es curioso apreciar cómo desde el Muelle Norte, y según se avanza hacia el Sur, va decreciendo la calidad del cuidado, especialmente, de los parterres. Si yo tuviese que calificar del cero al diez este primer tramo, le puntuaría con un siete y medio; el segundo con un tres y medio, y el último, el de la calle Imeldo Serís al barranco con un cero absoluto. Este tramo es un auténtico erial. Me parece inexplicable que la misma empresa, y en la misma vía, tenga tan bien cuidado el primer tramo y abandonado completamente el tercero. Ni yo ni mis habituales en dichos paseos comprendemos.

No quiero ser mal pensado, pero recuerdo que antes de los carnavales estaban bien los parterres y ahora no. ¿Habrá alguna relación?

Alfonso Hernández Suárez

Alejandra y el CB Juventud Laguna

Por la presente quiero mostrar mi indignación por el trato que el personal del CB Juventud Laguna ha venido teniendo desde hace dos años con una niña que hoy tiene 12 y una ilusión a prueba de entrenadores y coordinadores del club al que usted representa.

Alejandra es una niña que estudia en el Colegio Camino Largo, de La Laguna. Cuando comenzó primaria, su ilusión era jugar al baloncesto y hablé con el entrenador de entonces, Entonces, quien me dijo que no tenía equipo para su edad, ya que no se habían apuntado niñas de su curso, pero que él entrenaba a niñas dos años mayor que ella y si Alejandra quería, él la ponía a entrenar con ellas. Esteban consideraba que la ilusión y las ganas de la niña estaban por encima de todo. Eso le honra.

Alejandra fue la benjamina del grupo de Esteban, querida, respetada y tomada en consideración. Entonces contaba con sólo 8 años. Al año y medio de estar con su equipo, se apuntaron a baloncesto más niñas de su edad, y Esteban consideró que, al formar otro equipo, Alex debía pasar con ellas. A Alex le costó dejar a su equipo, pero todos consideramos que era una decisión acertada. Pasó a entrenar con Marga y estuvo dos años, acudiendo a los entrenamientos y a los partidos. El año pasado, a mitad de curso, 6º de primaria, aparecen a entrenar en el Colegio Camino Largo, el equipo del Mayco de 5º y 6º de primaria. Marga llama a Alejandra y le dique que tiene que formar dos equipos porque son muchas niñas y necesita "compensar, igualar y equiparar los dos equipos" y que después de estudiar todo esto ha decidido cambiarla a ella para que entrene con las niñas de 5º de primaria del Mayco. Alejandra no paró de llorar, porque no entendía tan arbitraria decisión. Me personé para hablar con su entrenadora, lo cual no sirvió de nada, pues cuando no se lleva razón, se acaban los argumentos. Aún así, le dije a Alex: "tú decides, cariño". Alex se tragó su frustración, las lágrimas y la ilusión que el baloncesto le había dejado una vez más... y siguió entrenando.

Hace una semana, sus antiguas compañeras la llamaron porque empezaban los entrenamientos, a los cuales ha acudido con la misma ilusión que tenía con 8 años. Pero demasiado le duró. El lunes, 8 de septiembre, el coordinador Ricardo le dijo que quería hablar con ella, y con su madre, en este caso, conmigo. Nos pasó a una mesita que tiene junto a los vestuarios para decirnos que Alejandra no iba a formar parte del equipo. Que sólo podía haber 12 niñas federadas y que ya las tenían. Le conté a Ricardo la trayectoria de Alex con el Club. La falta de respeto, la falta de dignidad y del "espíritu deportivo" del que tanto hacen gala y con el que se llenan la boca ante multitudes, para luego empalar a quienes de verdad rebosan en él. Ricardo se limitó a decir: Alejandra, si quieres seguir entrenando, puedes venir".

Amor no quita conocimiento, y Alejandra no se va a ganar la vida con el baloncesto, pero le aseguro que no es la "peor" del equipo, si cabe esta expresión. Tal vez sus padres han pecado de falta de "camaradería" con éstos y les ha sido más sencillo sacrificar a quien menos tienen que dar explicaciones. Sea como sea, sólo cabe esperar, que tomen conciencia de que cuando se habla de responsabilidad, de compromiso, de respeto, de educación, de valores y, sobre todo, de espíritu deportivo, se debe practicar con el ejemplo. Porque siempre habrá una madre, un padre, un hijo, un hermano, quien realmente eduque y crea en estos valores, que les haga mirarse a sí mismos.

Sólo me queda decirle, para terminar, que Alejandra salió de ese "despacho" mordiendo los labios y tragándose las lágrimas, hasta llegar al coche para decirme: "No importa, mamá, yo vendré a entrenar.

Les ha quedado grande el espíritu de una niña de 12 años.

Mª del Carmen González Batista

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